13 de enero de 2013

Un “parche interesado” para salvar los muebles


Terminaba mi post anterior con un comentario y una promesa. La promesa era que habría segunda parte con relación a la historia del “último samurái”. Y el comentario, que los libres pensadores siempre tienen alguna idea, alguna salida, para quedar bien.

Pues bien, a diferencia clara con relación a otras obligaciones, en esta ocasión parece que había prisa para “mover el banquillo”. No sé por qué me resultan familiares estas artimañas que yo también tuve que sufrir en mi época de hermano mayor, pero de nuevo se reproducen. Para unas cosas hay muchísima prisa, mientras que para otras, ni meneamos un dedo y luego pedimos ayuda, implicación, compromiso, etc.

Lo llamativo de toda esta situación, penosa situación, es que estos “avezados dirigentes” y algún que otro arrimado/a, aún siguen buscando culpas en lo ajeno, creyéndose infalibles y la esencia de la pureza, sin enterarse de que su incapacidad, su afán de protagonismo, su sumisión, está terminando con la ilusión de muchos, el trabajo de algunos y la paciencia de unos cuantos.

Hay quienes incluso se revuelven en su propia rabia y sacan los pies del tiesto, cuando deberían dedicar esas energías a cumplir para lo que fueron “elegidos” y dejarse de tirar puyitas que solo sirven para desprestigiarse como personas y como miembros de una junta de gobierno que tal vez les queda demasiado grande. Y mucho menos para dar lecciones de valor, cuando lo único que han hecho ha sido vivir y disfrutar del trabajo de otros, terminar con la ilusión de los jóvenes y, sobre todo, servir “a la mano que le da de comer y que nunca podrá morder”. 

Pero lo que te quería contar, que me voy por las ramas, es que mis hermanos de junta de gobierno de Jesús Despojado de Salamanca ya han encontrado la solución a sus problemas. Aprovechando la crisis generada por las últimas dimisiones, y como si de la alcaldesa de Madrid se tratara, el hermano mayor se ha cubierto de gloria y ha efectuado una remodelación en su equipo de gobierno que, para ser políticamente correcto y no herir susceptibilidades, voy a calificar de “parche interesado”

Una remodelación que a mi entender no debería permitirse, tanto por el fondo como por la forma. Por la forma, porque en algunos casos dudo que los designados cumplan con los requisitos establecidos en los estatutos de la hermandad (aunque sería la autoridad eclesiástica quien lo determinase llegado el caso) y en el fondo, porque hay que tener mucho valor para asignar determinadas tareas y responsabilidades a quienes han demostrado por activa y por pasiva que ni saben, ni valen y lo que es peor, tampoco quieren aprender. Eso en la mejor de las circunstancias, que alguno, si tuviera un poco de dignidad, y tras su nulo compromiso desde hace meses, debería dedicarse a otros menesteres donde tal vez aproveche mejor el tiempo. Y sí, queridos hermanos, esto es criticar, pero criticar con legitimidad, algo que no todos pueden presumir de ello. Como tampoco es ni penitencia, ni caridad, ni formación, ni evangelización, ni mucho menos hermandad, lo que desde la actual junta de gobierno se está propiciando.

Y como guinda al pastel, y aprovechando que el Tormes pasa por Salamanca, otra ocurrencia más: la convocatoria de un Cabildo General Extraordinario de Cuaresma para el 7 de febrero (jueves) a las 20:00 de la tarde (?). Tengo que mirar la agenda, pero me da la impresión de que tengo un compromiso ineludible. (…) ¿Casualidad? Lo dudo, porque no creo en las casualidades.

Que Dios me perdone por ser tan mal pensado, pero convocar un cabildo extraordinario un jueves a las 8 de la tarde, para informar de los actos de la Cuaresma, del Vía Crucis, de la Estación de Penitencia y de cómo va la talla de la Imagen de la Virgen, entre otras cuestiones, tiene de extraordinario lo que yo de trianero (perdón para los trianeros). Ahora, que si lo que se quiere es que los hermanos no acudamos, que se cubra el expediente y evitar así tener que dar explicaciones, entonces solo me queda tirar la toalla y sentarme a discernir, que parece ser lo oportuno en estos casos. ¿Quién dijo miedo?

Para acabar, sé que lo que voy a pedir va a caer en saco roto, pero quiero a la hermandad tanto o más que cualquier hermano/a, por eso no me importa que mis palabras se las lleve el viento: “si aún les queda un poquito de amor a esta cofradía, nuestra cofradía, a sus miembros, a quienes en su día creyeron en nosotros y nos dieron su apoyo. Si aún les queda un poco de vergüenza torera, si son capaces de dejarse de mirar el ombligo y de pensar que muchos se han dejado su tiempo, su dinero, su salud,… porque este bonito proyecto saliera adelante. Si realmente se sienten cofrades, cristianos y devotos de Nuestro Padre Jesús Despojado, que sean valientes y se marchen todos de la junta de gobierno y dejen que sea el Obispado quien nombre una comisión gestora o rectora la que gobierne provisionalmente la hermandad, la que organice y cuide de que se celebren los cultos y actos propios de la Cuaresma y Semana Santa, y pasada ésta, que la propia junta rectora convoque elecciones y sean otros – y recalco lo de otros - hermanos y hermanas los que tomen las riendas con ganas, con ilusión y cumpliendo con lo que nuestros estatutos nos exigen.

Un acto de humildad como este, el reconocimiento a no haber sido capaces de “gobernar esta nave”, asumir que les pudo más el interés particular que el de la hermandad e incluso, admitir que algunos no están en condiciones de formar parte de una junta de gobierno de ninguna hermandad, sería el mejor favor que podrían hacer a la propia hermandad y a la Semana Santa salmantina. Confío en que sepan escuchar a su corazón, escuchar al Señor de San Benito, y actúen en consecuencia.

De lo contrario, solo me queda la Esperanza de que sea el propio Señor Obispo o en su defecto el Vicario General, quienes tomen cartas en el asunto y si es necesario actúen conforme a lo establecido en el Canon 318.2. para que la Hermandad de Jesús Despojado vuelva retomar el camino que nunca debió abandonar.

PD: Aun tengo sitio para mas cruces en mi "calvario particular".