9 de agosto de 2017

De la "Helmántica" a la "Augusta Emérita"

Cuentan los libros de Historia que Mérida fue fundada como colonia romana en el año 25 a. C ¿Quién le iba a decir al emperador Octavio Augusto que aquella ciudad, que serviría de retiro a sus legiones, iba a ser declarada XIX siglos más tarde Patrimonio de la Humanidad gracias a su conjunto arqueológico?

¿Y quién me iba a decir a mí que, atraído por el 63º Festival Internacional de Teatro Clásico, iba a dar con mis pies en una de las ciudades más bonitas que jamás he conocido?

Vale que el pasado fin de semana el calor que se asentaba en la “Augusta Emérita” era de los que te obligan a quedarte en casa. Pero lejos de eso y evocando al más valiente de los gladiadores, cámara en mano y con buenos compañeros de viaje, nos “encomendamos” a las Diosas del Olimpo - Atenea, Afrodita y Hera - para huir de la discordia del día a día y “aceptamos comer la manzana” de la discrepante Diosa Eris para disfrutar de la belleza de la Reina de Esparta, Helena, y de un inolvidable día y medio entre arte, gastronomía, diversión rodeados de historia de la buena.

Como Rómulo y Remo “fuimos amamantados” por la “Loba Capitolina” nada más cruzar el Puente Romano, expectantes ante las infraestructuras romanas que por doquier nos saludaban según nos adentrábamos en la ciudad bañada por el Guadiana: el Templo de Diana, el Arco de Trajano, el Acueducto de los Milagros, el Anfiteatro, el Pórtico del Foro, el Teatro Romano, etc.

Como puedes contemplar en las fotografías siguientes, todo un lujo para la retina de quienes, como tú, estoy seguro que saben apreciar la belleza de la Muy Noble, Antigua, Grande y Leal Ciudad de Mérida. Sin olvidar una desenfadada, divertida y no menos irónica pieza teatro-musical que gracias a Gisela, Rocío Madrid, Leo Rivera entre otros 25 actores, actrices y bailarines, en más de una ocasión me hicieron pensar que el mundo no ha cambiado tanto como nos parece.