24 de mayo de 2017

Mañana del Jueves Santo en la Basílica de la Esperanza Macarena - 2017

Dice el refranero español que “Tres jueves tiene el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión.”

Los macarenos y macarenas tenemos la dicha de vivir cada año ese Jueves Santo que brilla incluso más que el sol, pues la presencia, la cercanía, la emoción, la espera y miles de sentimientos más, que provocan en nosotros Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la Esperanza Macarena, hacen de esa mañana una de las jornadas más bonitas que podemos compartir entre hermanos.

Desde las 09:00 de la mañana el entorno de la Basílica de la Macarena cobra vida propia. Largas e interminables colas de devotos y devotas anuncian que Ellos, Nuestros Sagrados Titulares, aguardan la Madrugada más católica y cristiana que jamás he tenido la oportunidad de vivir.

Llegados desde cualquier rincón del mundo, de España y desde la propia Sevilla, miles de personas acuden a esta cita obligada. Hermanas ataviadas con mantilla, cogidas del brazo de sus parejas o amigos, cumplen con la tradición – ojalá nunca se pierda – de acercarse hasta el Señor y la Virgen. Niños y mayores, jóvenes y adultos, formamos un Rosario con un denominador común: la necesidad de Su Bendita Esperanza.

Y siempre es una oportunidad para el reencuentro, para recordar en una fotografía, para la entrevista, para recibir la visita inesperada de gentes de mi tierra, para intercambiar impresiones, nervios, emociones. Pero, sobre todo, para hacer hermandad dentro de la propia Hermandad.

Gracias a quienes cada año permitís que mi cámara pueda captar vuestra alegría y felicidad para poder publicar este post. Ya queda menos para el Jueves Santo de 2018. Que la Esperanza os acompañe a lo largo de él y que nunca perdamos esta oportunidad que el Señor nos regala para seguir creciendo en la Fe y en la Esperanza como auténticos macarenos y cristianos.








































17 de mayo de 2017

V Salida Procesional Cruz de Mayo del Santo Ángel (Sevilla)


“El de 13 de Mayo de 1917 tres pequeños pastores pasaron a la historia. Una señora vestida de blanco irradiaba unos rallos de luz intensa, clara, pura, se presentó ante ellos en Cova da Iria. Asombrados, tal vez también asustados, quedaron inmersos en ese ambiente celestial.” Así podría comenzar este bonito relato que para los católicos representa una de las fiestas dedicadas a la Madre de Dios que más arraigo tienen en la piedad popular: la aparición de la Virgen de Fátima.











Cien años después, en la ciudad mariana por excelencia, una humilde pero a la vez gran cofradía sevillana, ponía en la calle por V año su Cruz de Mayo. La Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen, Milagroso Niño Jesús de Praga, Esclavitud del Glorioso Patriarca San José y Santa Teresa de Jesús. Dos advocaciones marianas, Fátima y el Carmen, que guardan muchas similitudes y nos invitan a acercarnos a Jesús Resucitado a través de sus propios y singulares carismas.














Con estos antecedentes y otros muchos más, La Archicofradía del Santo Ángel abrió las puertas de su Iglesia Conventual para iniciar su desfile procesional. Desde las 18.00 de la tarde, propios y extraños pudieron contemplar el discurrir del cortejo por las calles Rioja, Sierpes, Jovellanos, Tetuán, Granada, Sierpes, Sagasta, Plaza del Salvador, Cuna, Cerrajería. Sierpes, Plaza de la Campana, O´Donnell, Velázquez, Rioja, recogiéndose en torno a las 22:00 de la noche.
















Cuatro horas en las que La Agrupación Musical “La Expiración” de Salamanca dejó nuevamente impregnada a Sevilla con su música procesional con un amplio y variado repertorio, unido a su saber estar, a su presencia y, por qué no, dejando constancia de que uno puede no ser profeta en su tierra y, por el contrario, ser querido, acogido y agradecido allá donde más y mejor se puede disfrutar de las hermandades y cofradías en la calle.





























Testimonio éste que procede de personas que tuvieron la oportunidad de vivir in situ como un año más se produjo una conjunción armónica de espiritualidad, cuidado en las formas, música, presencia, etc. todo bajo la “batuta” del recién nombrado prior, Fray Juan Dobado Fernández O.C.D. Testimonio que gracias a la fotógrafa y colaboradora del Blog, María del Pilar Pérez Gómez, puedo compartir contigo un año más gracias a sus vídeos y a este amplio reportaje fotográfico lleno de momentos y detalles “marca de la casa.”


















Enhorabuena a todos sin excepción, a La Archicofradía del Carmen del Santo Ángel, a su hermano mayor, D. Miguel Ángel Pérez Martínez, al citado Fray Juan Dobado O.C.D., a los capataces D. Miguel Pérez y D. Daniel Longa, a quienes participaron en el desfile, de un modo especial a los jóvenes de la cofradía y a los procedentes de los Colegios de María Inmaculada de Sevilla y de Tabladilla. Y, aunque peque en esta ocasión de hacer patria, a La Agrupación Musical “La Expiración” de Salamanca.





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