27 de septiembre de 2014

PRIMER CONGRESO NACIONAL DE HERMANDADES DE JESÚS DESPOJADO


La Hermandad de la Amargura de Jaén es la encargada de organizar la celebración del Primer Encuentro Nacional de Hermandades de Jesús Despojado.

El mismo se desarrollará (D.m.) los días 8 y 9 de noviembre de este año 2014. Los fines de este Encuentro son:

- Potenciar y dar a conocer la advocación de Jesús Despojado.

- Profundizar en el misterio e iconografía adaptado al hombre de hoy y reconociendo la importancia de "despojarse".

- Estrechar lazos de unión entre los Cristianos Cofrades que compartimos una misma Titularidad.

- Programar un Plan Pastoral que pueda beneficiar a todas las Hermandades asistentes de forma voluntaria.

- En definitiva, acercarnos un poco más a Dios a través de la oración y unidos en Jesús Despojado.

PROGRAMA

SÁBADO, 8 de noviembre de 2014

10:00: BIENVENIDA Y RECEPCIÓN POR PARTE DEL SEÑOR OBISPO DE LA DIÓCESIS DE JAÉN, DON RAMÓN DEL HOYO, DEL PÁRROCO DE EL SALVADOR Y NUESTRO DIRECTOR ESPIRITUAL, DON FRANCISCO ROSALES Y DE LA JUNTA DE GOBIERNO. Parroquia de El Salvador.

10:30: ENTREGA DE LAS CREDENCIALES Y PALABRAS DEL HERMANO MAYOR DE LA HERMANDAD, DON DAVID TORRES LATORRE. Salón de Actos de la Asociación Española Contra el Cáncer (Anexo al Templo)

11:00: CHARLA “JESÚS DESPOJADO, EL REO, EL HOMBRE”- PONENTE: DON RAÚL CALDERÓN PERAGÓN (Magistrado en diferentes Juzgados de las provincias de Córdoba y Jaén. Doctor en Derecho por la Universidad de Granada. Escritor de diversas obras de derecho).Salón de Actos de la Asociación Española Contra el Cáncer (Anexo al Templo)

12:00: DESCANSO Y DESAYUNO

13:00: CHARLA “JESÚS DESPOJADO Y EL HOMBRE DEL SIGLO XXI” - PONENTE: DON FRANCISCO ROSALES FERNÁNDEZ (Director Espiritual de la Hermandad, Párroco de El Salvador, Vicario de la Nueva Evangelización, Capellán de la Agrupación de Cofradías y Hermandades de la Ciudad de Jaén) - Salón de Actos de la Asociación Española Contra el Cáncer (Anexo al Templo)

14:30: ALMUERZO DE HERMANDAD

17:00: MESA REDONDA - MODERADA POR DON PABLO RUIZ ALCÁNTARA (Director de Onda Jaén Radiotelevisión) - TEMAS:

1.- CÓMO HACER PRESENTE NUESTRA HERMANDAD EN LA SOCIEDAD ACTUAL.

2.- LA JUVENTUD COMO FUENTE DE RIQUEZA NECESARIA EN LA IGLESIA Y EN LA HERMANDAD.

3.- CÓMO LLEVAR A LOS MÁS ALEJADOS EL AMOR DE JESÚS DESPOJADO.

4.- PRÓXIMO LUGAR DE CELEBRACIÓN DEL II CONGRESO DE JESÚS DESPOJADO.

LUGAR:Salón de Actos de la Asociación Española Contra el Cáncer (Anexo al Templo)

19:30: CELEBRACIÓN DE LA SANTA EUCARISTÍA Y MISA DE HERMANDAD. POSTERIOR BESAPIÉ A LA SAGRADA IMAGEN DE NUESTRO SEÑOR DE LA PASIÓN DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS. Templo de El Salvador.

20:30: OFRENDA MUSICAL DE LA AGRUPACIÓN MUSICAL “JESÚS DESPOJADO” DE JAÉN CON MOTIVO DE ESTE CONGRESO

21:30: ÁGAPE DE HERMANDAD Y CONVIVENCIA


DOMINGO, 9 de noviembre de 2014

10:30: RECEPCIÓN POR PARTE DEL SEÑOR ALCALDE DE LA CIUDAD DE JAÉN, DON JOSÉ ENRIQUE FERNÁNDEZ DE MOYA. Plaza de Santa María.

12:30: RECEPCIÓN POR PARTE DE LA PERMANENTE DE LA AGRUPACIÓN DE COFRADÍAS Y HERMANDADES DE JAÉN. Sede de la Agrupación.

En estas RECEPCIONES, las Hermandades serán obsequiadas con recuerdos de la Ciudad del Santo Reino de Jaén y su Semana Mayor.


ESTANCIA

La elección y reserva de la estancia corre a cargo de cada asistente.

La Hermandad ha convenido un precio especial para todos los congresistas que deseen reservar su estancia en Hotel Condestable Iranzo***, ubicado en Paseo de la Estación número 32. Este Hotel se encuentra a 250 metros del lugar donde se va a desarrollar la Jornada del sábado. El precio de una habitación doble es de 60,00 € la noche (Dietas no incluidas). Solamente debe reservar diciendo que participará en el Congreso que organiza la Hermandad de la Amargura.

Si desean contactar con este Hotel: Teléfono: 953 222 800 -Fax: 953 263 807
Email: reservas@hotelcondestableiranzo.com

La elección y reserva de hotel, hospedería o estancia es de libre elección por parte de cada congresista.


DIETAS, ACREDITACIÓN Y MATERIAL

El precio convenido por la Hermandad para participar en el Congreso – y que se ha ajustado al máximo para que resulte lo más económico posible a los congresistas - es de 35,00 € por persona. Incluye:

- Carpeta y Programa de congresista

- Asistencia a todas las Ponencias que se celebrarán; siendo exclusivas únicamente para los hermanos de Jesús Despojado

- Desayuno, Almuerzo y Cena del sábado día 8

- Asistencia a las Visitas del domingo día 9

Para la Inscripción, cada Hermandad debe anunciar el número de asistentes e ingresar el importe en el número de cuenta y en el plazo reflejado para poder llevar a cabo la preparación de todas las actividades del Congreso.

Nº CUENTA: 3067 – 0100 – 22 – 2202573818

FECHA LÍMITE: 22/10/2014

Para simplificar, la organización solicita que los pagos se realicen conjuntamente por Hermandad, incluyendo en un solo pago las Dietas y Materiales de los asistentes de su Corporación al Congreso (Ej: 5 asistentes x 35,00 € de Dietas y materiales = 175,00 €).

En el Concepto del ingreso ha de detallarse el Nombre de la Hermandad y la Localidad de pertenencia.

En un email, pueden hacer llegar el detalle del mismo: Nombre y apellidos de cada uno de los miembros asistentes al Congreso de su Hermandad. Esto es importante para poder otorgar las acreditaciones personalizadas del Congreso y tener acceso tanto a las ponencias como a las debidas comidas.

Para cualquier duda o ampliar información al respecto:





24 de septiembre de 2014

Formación Cofrade - LITURGIA (XVIII): LOS SIGNOS DE REVERENCIA: LAS POSTURAS Y LOS GESTOS LITÚRGICOS


LOS SIGNOS DE REVERENCIA: LAS POSTURAS

La Ordenación General del Misal Romano da unas normas claras de las posturas corporales que hay que adoptar durante la Eucaristía. Para el Misal Romano "la postura uniforme, seguida por todos los que toman parte en la celebración, es un signo de comunidad y unidad de la Asamblea" (OGMR nº 42)

Las posturas corporales que el Misal Romano indica (OGMR 43) son las que resumimos a continuación:

Estar de Pie: Es una forma de demostrar nuestra confianza filial, y nuestra disponibilidad para la acción, para el camino. El estar de pie significa la dignidad de ser hijos de Dios, no esclavos agachados ante el amo. Es la confianza llana del hijo que está ante el padre a quien respeta muchísimo y a quien al mismo tiempo tiene cariño. Al mismo tiempo, al estar en pie manifestamos la fe en Jesús resucitado que venció a la muerte, y la fe en que nosotros resucitaremos también; el estar agachado y postrado no es la última postura del cristiano; sino el estar en pie resucitado. Estaremos en pie:

- desde el canto de entrada hasta el final de la oración Colecta.
- durante la lectura del Evangelio y el canto del Aleluya que le precede.
- durante la profesión de Fe (Credo) y la oración de los Fieles.
- desde que empieza la oración de las ofrendas hasta la consagración.
- después de la consagración hasta después de la comunión.
- desde la oración de después de la comunión hasta que el sacerdote abandona el altar.
- Todas las oraciones deben oírse de pie como actitud de respeto y buena disposición. Esta generalizada la costumbre (errónea) de oír sentados la oración sobre las ofrendas.


Sentados: Significa la confianza de estar con los amigos, con paz y tranquilidad. Estamos en casa, cuando estamos en el templo. Sentados podemos hablar con intimidad y largamente con el Señor que está ahí presente. También uno se sienta para escuchar y aprender cuando un maestro habla. Estaremos sentados:

- durante las lecturas que preceden al Evangelio, incluido el Salmo responsorial.
- durante la homilía.
- mientras se hace la preparación de los dones en el ofertorio.
- a lo largo del silencio posterior a la comunión.


De rodillas: Sólo ante Dios debemos doblar nuestra rodilla. Al ponernos de rodillas significa que nos reconocemos pecadores ante Él. La genuflexión ante el Santísimo es un saludo reverencial de fe, en homenaje de reconocimiento al Señor Jesús. Debemos hacerlo en forma pausada y recogida. Estaremos solamente durante la Consagración, aunque por razones de edad, incomodidad del lugar o aglomeración que lo impida se podrá estar respetuosamente de pie.


Postrados: Se usa en ciertos momentos escasos, en que el alma cristiana se siente más indigna de dirigirse a Dios, cargada de responsabilidades, o en un luto universal como el del Viernes Santo por la muerte de Jesús, o cuando la pena y desconsuelo son tan inmensos que no se ve solución. Por ejemplo: el futuro sacerdote, cuando se postra el día de su ordenación sacerdotal; o algunas monjas, el día en que entran al convento o hacen su profesión religiosa, se postran en el suelo, indicando no tanto el abatimiento, sino la necesidad de protección de Dios y la impotencia personal. Es signo de humildad y penitencia.


La Procesión: Más que un gesto litúrgico, es un rito. En las celebraciones habituales, por ejemplo, en la santa misa, los ministros realizan movimientos que tienen carácter procesional: al principio, antes del evangelio, etc. También los fieles adoptan esta actitud al presentar las ofrendas y cuando comulgan. Además, hay procesiones excepcionales unidas al año litúrgico, como la del Domingo de Ramos y la del Corpus Christi, o en circunstancias particulares de la vida de la Iglesia, por ejemplo, la de una comunidad parroquial el día de las fiestas patronales. La procesión simboliza, principalmente, el carácter peregrinante de la Iglesia. También, a veces, es un signo muy expresivo de fe y devoción. Deben hacerse con dignidad y respeto.

Fuera de las posturas propias de la Misa hay otras posturas que pasamos a relacionar. Se pueden adoptar dos clases de posturas corporales: la inclinación y la genuflexión:

La inclinación: Indica reverencia y honor a las personas o a lo que representan y puede ser de dos tipos: inclinación de cabeza e inclinación de cuerpo o profunda, que se hace desde la cintura.

- La inclinación de cabeza se le hace al nombre de Jesucristo, de la Virgen y del santo en cuyo honor se celebra la Misa. Se debe hacer reverencia profunda en el Credo arrodillándonos si es la Solemnidad de Navidad o la fiesta de la Anunciación del Señor. Asimismo la bendición presidencial que concluye la Misa se debe recibir con inclinación de cabeza.


- La inclinación de cuerpo o reverencia profunda se le hace al altar cuando no está allí el Santísimo; también se debe hacer inclinación profunda cada vez que se sirva al obispo o se pase por delante de él; se hace antes y después de las incensaciones y en algunas otras ocasiones en que está dispuesto. Deben hacer inclinación profunda al altar que simboliza a Cristo y no al sacerdote como equivocadamente se hace a veces, todas aquellas personas que suban al presbiterio para realizar alguna función como por ejemplo los lectores o los que van a hacer las peticiones de la Oración Universal de los Fieles, que vulgarmente llamamos preces, tanto al llegar como al marcharse.

La genuflexión: Se hace siempre con la rodilla derecha llevándola hasta el suelo y significa adoración. Por ser signo de adoración está reservada al Santísimo Sacramento y a la Santa Cruz en la liturgia del Viernes Santo. En resumen, se debe hacer genuflexión cada vez que pasemos por delante del Santísimo Sacramento e inclinación profunda al altar todos los que se acercan al presbiterio o se alejan de él (por ejemplo los que se han acercado para hacer alguna lectura o petición).


LOS GESTOS LITÚRGICOS

No podemos vivir sin gestos y actitudes corporales. Ellos expresan, provocan o dan realce a lo que pensamos y sentimos: el abrazo, el beso, el apretón de manos, las lágrimas, el silencio,...y todos estos gestos surgen "naturalmente", al compás de nuestros pensamientos y emociones.

El hombre, participa y "crea" la liturgia. Por eso, la liturgia contiene muchos gestos y actitudes con los que intentamos expresar exterior y corporalmente nuestros sentimientos hacia Dios. Los gestos litúrgicos más importantes son: la señal de la cruz; las unciones; la imposición de la ceniza; los ojos elevados al cielo; ciertos gestos relacionados con las manos: manos juntas y plegadas sobre el pecho; manos que se golpean el pecho; manos elevadas y extendidas; manos que dan y reciben la paz; manos dispuestas para recibir el Cuerpo del Señor.

La Iglesia insiste en la necesidad de renovar, actualizar, "entroncar" los gestos con cada cultura, para que las palabras y gestos sean más "significativos" para la mentalidad del hombre moderno e incluso para cada región y comunidad. La liturgia consta de una parte inmutable por ser de institución divina (la fórmula de la consagración por ejemplo), y de otras partes sujetas a cambio, que pueden y aún, deben ir cambiando, como lo ilustra la historia de la Iglesia.

"Por esta razón, los textos y los ritos se han de ordenar de manera que expresen con mayor claridad las cosas santas que significan y, en lo posible, el pueblo cristiano pueda comprender fácilmente y participar en ellas por medio de una celebración plena, activa y comunitaria" (SC 21).

Este deseo de la Iglesia es por demás coherente: la repetición constante de los ritos, realizados generalmente sin conocer su significado, produce un inevitable desgaste y llegan a "no decir nada". La liturgia no es un teatro. La tarea de renovación litúrgica exige reflexión, creatividad y participación. Mientras tanto es necesario conocer el significado de los gestos y ejecutarlos con espontaneidad y convicción, haciendo de ellos auténtica expresión de nuestros sentimientos religiosos. Los gestos más utilizados son:

Manos juntas: Es señal de respeto y de oración. Es un gesto de humildad y vasallaje, y de actitud orante y confiada. Es el gesto más acomodado a la celebración litúrgica cuando las manos no han de emplearse en otros ritos o no se prescribe que se tengan levantadas. Es la mejor postura a la hora de ir a comulgar.


Extender las manos y elevar a la vez los brazos: Son súplicas solemnes; colecta, plegaria de la misa, paternóster, prefacio. Levantar y extender las manos al rezar expresa los sentimientos del alma que busca y espera el auxilio de lo alto. Hoy es un gesto reservado al ministro que celebra la santa misa.


Extender y volver a juntar las manos: Es el deseo del sacerdote de estrechar a la asamblea en un común abrazo de fraternidad, de recoger las intenciones y deseos de todos para ofrecérselos a Dios, y derramar sobre ellos las misericordias de Dios.

Manos que dan y reciben la paz: Las manos extendidas, abiertas y acogedoras simbolizan la actitud de un corazón pacífico y fraternal, que quiere comunicar algo personal y está dispuesto a acoger lo que se le ofrece. Cuando unas manos abiertas salen al encuentro de otras en idéntica actitud, se percibe el sentimiento profundo de un hermano que sale al encuentro de otro hermano, para ratificar, comunicar o restablecer la paz.


Manos que reciben el Cuerpo del Señor: Las manos dispuestas para recibir la Santa Comunión han de ser signo de humildad, de pobreza, de espera, de disponibilidad y de confianza. También son signo de veneración, de respeto y de acogida, pues el Pan eucarístico no se coge sino que se acoge, se recibe.


Señal de la cruz: Es el gesto más noble y el más frecuente y elocuente. No es un garabato, que termina besándose uno el dedo pulgar. Se produce de dos modos: sobre uno mismo, con los dedos extendidos de la mano derecha; o, cuando un sacerdote debe bendecir en nombre de Cristo, sobre las personas u objetos con la misma mano levemente encorvada. Una sola vez, al inicio del oficio divino, se hace sobre los labios con el dedo pulgar para pedirle al Señor que Él mismo “los abra para poder proclamar con la boca sus alabanzas”. Debe hacerse desde la frente hasta el pecho, y desde el hombro izquierdo al derecho. ¿Qué significa hacerse la señal de la cruz? Primero venerar la cruz redentora de Cristo. Segundo, sellar con ella nuestra persona cristiana y así fortalecerla para hacer el bien y evitar el mal. Esa señal comienza en la frente, para que Dios, con su Santa Cruz, nos quite los malos pensamientos y nos proteja los buenos. Después de la frente va al pecho para que nos quite los malos deseos del corazón y nos proteja los buenos. Y finalmente, nos envuelve de izquierda a derecha, para proteger del mal todo nuestro ser.


La reverencia: Consiste en ligeras inclinaciones de cabeza, ante el altar, ante imágenes, al recibir la Sagrada Comunión, cuando el acólito inciensa al sacerdote y al pueblo; o al incensar el mismo sacerdote hace reverencia al crucifijo o a la imagen de los santos, a modo de saludo reverente. Aquí no sólo es señal de cortesía humana, sino que las reverencias están revestidas de culto sagrado. Tienen que ser hechas despacio, y sólo con la cabeza, no con todo el cuerpo, a no ser que sea en la misa después de ofrecer el pan y el vino y antes del lavado de las manos, donde se inclina ligeramente también el cuerpo. Aquí ya no es sólo reverencia, sino total inclinación.


Las miradas: Unas veces invitan a la admiración y adoración callada, de fe sentida y de recogimiento; por eso, clavamos la mirada en la Hostia consagrada y en el cáliz al levantarlos el sacerdote en la consagración, en la custodia de la exposición y bendición del Santísimo. También la mirada del sacerdote a la gente es señal de comunicación fraterna, de saludo cordial. Cuando los ojos están cerrados simbolizan, no tanto que estamos durmiendo, sino que estamos en profundo silencio y recogimiento para saborear la comunión, o las lecturas leídas. Es falta de respeto, cuando se da la homilía, no mirar al predicador. Simbolizaría desinterés total, despecho; también sería falta de cordialidad e interés si el predicador no mirase a los fieles a la hora de predicar. Cuando uno eleva los ojos hacia arriba está indicando petición a Dios o desagravio por los pecados propios y de la humanidad.


Los besos: El sacerdote da un beso al altar al comenzar y al terminar la santa misa; es Cristo quien recibe ese ósculo. Los fieles se dan el beso en el momento de la paz. Son señales de afecto, de gratitud, de adhesión, de veneración y de reconciliación. Besamos las reliquias, el crucifijo, la mano del sacerdote que bendice y perdona. Cada uno de estos ósculos imprime un sello religioso especial en las personas o cosas que los reciben. En muchas partes no es oportuno el beso de la paz, por motivos culturales; entonces se prefiere el apretón de manos.


Golpes de pecho con la mano: Es una de las señales más expresivas de dolor y contrición de corazón, en un pecador. Se hace en la confesión, al momento de decir el acto de contrición. Lo hacemos en el momento del “Yo confieso” de la santa misa. Así, con ese gesto humilde, aplacamos y agradamos mejor a Dios y expresamos más sentidamente nuestra compunción ante los demás hermanos. Los golpes deben ser hechos con suavidad.


La imposición de las manos: Significa varias cosas, transmisión de poderes superiores a personas o grupos de elección, o de algún carisma o misión, o absolución de culpas. También es signo de bendición de Dios y de consuelos en la unción de enfermos. En el momento de la consagración manifiesta el poder maravilloso de los sacerdotes de convertir el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Cristo.


Caminar hacia el altar: No es un simple gesto, es un rito. Es también símbolo de nuestro peregrinar al cielo. Caminamos con otros, no solos. Así, en las procesiones, peregrinaciones, vamos con alegría, sin temores, pues sabemos que Cristo es el Camino vivo y verdadero.


Cantar: El que canta ora dos veces, decía San Agustín. El canto es el afecto del corazón hecho música.


Gracias a Valladolid Cofrade por la cesión del contenido de este post.
http://www.valladolidcofrade.com/

16 de septiembre de 2014

Una prédica brillante que no da Esperanza es solo vanidad (Papa Francisco)

Durante la Misa matutina celebrada en la Casa Santa Marta hoy 16 de Septiembre, el Papa Francisco señaló que cuando se quiere anunciar el Evangelio se tiene que hacer mostrando cercanía y compasión, porque lo contrario será una prédica tal vez brillante, pero que no siembra Esperanza y por tanto es solo vanidad.


En su homilía, el Santo Padre reflexionó sobre el pasaje del Evangelio en que Jesús se acerca a un cortejo fúnebre: una viuda de Naím ha perdido a su único hijo. El Señor realiza el milagro de devolver la vida al joven –indicó el Papa-, pero hace más: está cerca. “Dios – dice la gente – ha visitado a su pueblo”. Cuando Dios visita “hay algo más, hay algo nuevo”, “quiere decir que su presencia está especialmente allí”.

Jesús “estaba cerca de la gente. Dios cercano que logra comprender el corazón de la gente, el corazón de su pueblo. Después ve el cortejo, y el Señor se acerca. Dios visita a su pueblo, en medio de su pueblo, y acercándose. Cercanía. Es la modalidad de Dios. Y después hay una expresión que se repite en la Biblia, tantas veces: ‘El Señor tuvo gran compasión’. La misma compasión que tenía, dice el Evangelio, cuando vio a tanta gente como ovejas sin pastor. Cuando Dios visita a su pueblo, está cerca de él, se acerca a él y siente compasión: se conmueve”.

“El Señor se siente profundamente conmovido, como lo estuvo ante la tumba de Lázaro”. Como se conmovió aquel Padre “cuando vio volver a casa a su hijo” pródigo.


“Cercanía y compasión: así el Señor visita a su pueblo. Y cuando nosotros queremos anunciar el Evangelio, llevar adelante la Palabra de Jesús, éste es el camino. El otro camino es el de los maestros, el de los predicadores de aquel tiempo: los doctores de la ley, los escribas, los fariseos… Alejados del pueblo, hablaban… bien: hablaban bien. Enseñaban la ley, bien. Pero alejados. Y ésta no era una visita del Señor: era otra cosa. El pueblo no sentía esto como una gracia, porque faltaba la cercanía, faltaba la compasión, es decir, padecer con el pueblo”.

“Y hay otra palabra que es propia de cuando el Señor visita a su pueblo: ‘El muerto se incorporó y se puso a hablar, y Él – Jesús – se lo dio a su madre’”, recordó Francisco.

En ese sentido, afirmó que “cuando Dios visita a su pueblo, devuelve la esperanza al pueblo. Siempre. Se puede predicar la Palabra de Dios brillantemente: en la historia hubo tantos buenos predicadores. Pero si estos predicadores no fueron capaces de sembrar Esperanza, esa prédica no sirve. Es vanidad”.

Viendo a Jesús que devolvió el hijo vivo a su mamá “podemos entender lo que significa una visita de Dios a su pueblo. Y pedir como gracia que nuestro testimonio de cristianos sea portador de la visita de Dios a su pueblo, es decir, de la cercanía que siembra la Esperanza, concluyó Francisco.



No puedo estar más de acuerdo con el Papa Francisco. A lo largo de vida he tenido la oportunidad de escuchar mil y una homilía, de sermones, de disertaciones tras el ambón. Por suerte para mi y para otros muchos, he conocido y conozco a excelentes sacerdotes, que ya no sólo son capaces de "desgranar" la Palabra de Dios con excelente y cercana praxis teológica, sino que también gozan de ese carisma que les convierte en verdaderos misioneros de Cristo. Tanto da el ámbito en que lleven a cabo su pastoral, pueblo o ciudad, jóvenes o mayores, parroquias o capillas recónditas. Estoy seguro de que estos son los preferidos por el Papa.

Por contra, aún queda algún trasnochado pre-conciliar que utilizan sus misas como "altavoz" para arremeter desde la más inquisitoria ortodoxia contra todo bicho humano. Lo mismo le da cuales sean las lecturas del día. Ellos van a piñón fijo y no se salen de un guión preconcebido y lleno de prejuicios. Leña y más leña, mostrándonos a un Dios justiciero, castigador, alejado de "los malos" y sobre todo, con una prepotencia y falta de humildad impropia de lo que dicen ser o representar.

Y para mas INRI, van por la vida con "aires de grandeza", casi extendiendo la mano para que se la beses y mirándote por encima del hombro. Se creen que son la esencia de la pureza y gracias a cuatro "beatillas y unos cuantos meapilas" siguen instalados en el pasado más oscuro de nuestra Iglesia contemporánea, de cuyas "fechorías" desgraciadamente hoy estamos teniendo conocimiento.

Difícil tarea la de Francisco, aunque por sus palabras y sus hechos, me consta que está firmemente decidido a introducir cambios en la Iglesia, sin abandonar los postulados del Catecismo o del Código de Derecho Canónico, tarea que con la ayuda de muchos sacerdotes, religiosas y laicos, más pronto o más tarde comenzará a dar sus frutos. Siempre con Esperanza.

Dedicado a Miguel Angel, Poli, Nacho, Alfredo, Lorenzo, Bernardo, Fructuoso, Jesús, Guti, Romo, Tapia, Leo...

 

9 de septiembre de 2014

27 de Septiembre. Jornada diocesana de Inicio del Curso Pastoral (Salamanca)


Tras la Semana de Pastoral, el sábado 27 de septiembre se va a celebrar por primera vez una Jornada Diocesana de inicio de Curso Pastoral, una convivencia de todos los grupos, movimientos y asociaciones diocesanas.

Las actividades darán comienzo a las 10.00 y 10.30 horas con diversos encuentros desplegados por diferentes templos de Salamanca.

Parroquia de San Marcos
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de los CATEQUISTAS
de la DIÓCESIS.
Preparan: Delegación de Catequesis y Parroquia.

Parroquia de San Pedro Apóstol (Tejares)
10.00 ORACIÓN y ENCUENTRO de CÁRITAS
PARROQUIALES, ARCIPRESTALES y DIOCESANA
Preparan: Cáritas diocesana, Delegación de pastoral
Penitenciaria y Parroquia.


Parroquia de San Pablo
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de los GRUPOS DE
LITURGIA DIOCESANOS (Lectores, acólitos, coros,
celebrantes de la Palabra, etc).
Preparan: Delegación de Liturgia y Parroquia.


Auditorio Calatrava
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de las personas de la
ENSEÑANZA (Profesores Escuela Pública y Concertada,...).
Preparan: Delegación de Enseñanza.


Parroquia de El Milagro de San José
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de NIÑOS,
ADOLESCENTES, JÓVENES y PASTORAL
UNIVERSITARIA de la DIÓCESIS.
Preparan: Delegaciones de Pastoral Juvenil, Universitaria,
Vocacional y Parroquia.


Parroquia de Cristo Rey
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de las FAMILIAS de
la DIÓCESIS.
Preparan: Delegación de Familia y Vida y Parroquia.


Parroquia de San Sebastián
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de los ENFERMOS y
DISCAPACITADOS de la DIÓCESIS.
Preparan: Delegación de Pastoral de la Salud y Parroquia.


Parroquia de Santo Tomás de Villanueva
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de HERMANOS y
HERMANAS de la VIDA CONSAGRADA.
Preparan: Delegación para la Vida Consagrada.


Iglesia de la Vera Cruz
10.30 ORACIÓN y ENCUENTRO de COFRADÍAS y
HERMANDADES; ASOCIACIONES y
MOVIMIENTOS LAICALES.
Prepara: Delegación de Apostolado Seglar.


El momento cumbre de la jornada tendrá lugar a las 12.30 del mediodía con una celebración eucarística en la Catedral Nueva precedida de una peregrinación hacia la Catedral de todos estos grupos, y todo el Pueblo de Dios.


Plaza de las Agustinas (junto a La Purísima)
11.45 ENCUENTRO de TODOS LOS GRUPOS para
PEREGRINAR hacia la CATEDRAL NUEVA.


Catedral Nueva
12.30 EUCARISTÍA de INICIO del CURSO PASTORAL.
Preside: Mons. Carlos López, Obispo de Salamanca.

La jornada concluirá a las 14.00 con una COMIDA de confraternidad en el patio de la Casa de la Iglesia (Calatrava), para todos los que lo deseen. Será imprescindible recoger ticket para la comida, antes del 24 de septiembre, en la conserjería (C/ Rosario, 18).



4 de septiembre de 2014

Un sueño hecho realidad - "Mi pequeña Esperanza Macarena" (II)

Recuerdo que, siendo niño, algunos de mis familiares celebraban en sus casas lo que se conoce como “Ceremonia de Entronización”, que no era otra cosa que la bendición de una pequeña imagen de María – generalmente de María Auxiliadora o de Fátima – a la que después mi abuela o mi tía le daban culto en su casa. Acudíamos los familiares y amigos más cercanos y, en silencio, escuchábamos atentamente las palabras que exponía el cura, el cual nos decía que nos quisiésemos mucho – yo entonces miraba a mi primo, con el que siempre me peleaba – y al final, nos recomendaba ir posteriormente a misa para darle mayor sentido y valor a lo vivido y a esa palabra cuyo significado comprendía: entronización.

Cuando decidí bendecir solemnemente a mi “pequeña imagen-réplica de María Santísima de la Esperanza Macarena” recordé aquellos momentos de mi infancia y pensé que el orden de los factores no altera el producto. Es por ello que, tras pedir la autorización oportuna, consideré la iglesia de San Benito de Salamanca como el templo ideal para llevar a cabo la celebración, siempre consciente de que sería un acto de culto interno, participativo y en el que además de mi familia y de mis amigos directos, estuvieran presentes aquellos cofrades salmantinos que se distinguen por su devoción a la Santísima Virgen de la Esperanza.

Tal vez mi “deformación profesional” – aunque haya quien piense lo contrario – me lleve a entender que un acto de tal relevancia puede ser complementado con otros que añadan a lo espiritual unas dosis de cultura, de formación o de conocimiento, tan necesarias en este mundo plagado de “libre pensadores”.


Como te comentaba en el post anterior, para la realización de la imagen – réplica de María Santísima de la Esperanza Macarena no dudé en encargársela a la escultora – imaginera gaditana, Dª Ana Rey Martínez, depositando en ella toda mi confianza, pues no sólo me une a su persona una buena amistad, sino que además forma parte de éste - mi mundo cofrade – desde hace ya unos cuantos años. En Salamanca ya dejó su impronta en el año 2012, siendo ella la artista elegida para plasmar su arte en la pintura que serviría de Cartel de la Bendición de la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras así como el de la primera Estación de Penitencia, hechos ambos que para mi persona fueron todo un honor y un inolvidable motivo de satisfacción. Y a la vista está (salvo opiniones en contra, todas ellas muy respetables) que no me equivoqué cuando le planteé tan particular reto. Muchas gracias Ana por ser parte de este sueño hecho realidad, que seguro será un impulso más para fortalecer mi fe y devoción a la Santísima Virgen en el seno de mi hogar.





Junto a la autora de la obra, ha cobrado también un papel fundamental el portuense, D. David Calleja Ruiz, persona reconocida en el mundo de la Semana Santa como vestidor de innumerables Imágenes de María y de Misterios de diferentes Hermandades y Cofradías, así como bordador, diseñador, proyectista, etc. Estas cualidades, unidas a otras personales, como la de ser un gran y excelente “macareno”, amén de las recomendaciones de Ana Rey, inclinaron la balanza a favor de David Calleja, cuyo resultado puede apreciarse y del que estoy enormemente satisfecho. Para ti también mi sincero agradecimiento, David.



La celebración de la JMJ 2011 en España y mis vivencias en Salamanca, fueron un punto de inflexión en mi vida, tal y como describí en el blog hace ahora un poco más de tres años. Mi participación en aquellas jornadas me permitió conocer a un sacerdote de los que sienten y se expresan del mismo modo tanto en la calle, como en una reunión o tras el ambón de una iglesia. No es fácil, en los tiempos en que vivimos, encontrar a curas con este carisma tan inmensamente especial y puro al mismo tiempo.

Por tanto, si no tuve dudas en elegir a los artistas que pusieran su arte a la hora de dar forma a “mi pequeña Esperanza Macarena”, mucho menos a la hora de elegir a quién debería de llevarnos al encuentro de Jesús por medio de María en la celebración de la Solemne Bendición. De este modo y manera, D. Policarpo Díaz Díaz, Delegado Diocesano de la Pastoral Universitaria de Salamanca y futuro co-párroco de la unidad pastoral constituida por las parroquias de la Purísima, San Martín y San Sebastián, satisfizo mis deseos de ser el presbítero que presidiera y oficiara la Eucaristía de la Bendición. Gracias Poli por tus palabras, que sin duda no caerán en saco roto. Lástima que no todos sigamos el ejemplo de Abraham que “apoyado en la Esperanza, creyó, contra toda Esperanza”.



Con todos estos “componentes” de lujo, y con la ayuda desinteresada de personas de bien – que haberlas haylas – a las 18:00 horas del 23 de Agosto de 2014 nos dimos cita en la mencionada iglesia de San Benito, para compartir y vivir nuestra fe en torno a la mesa del Señor. A la conclusión de la Eucaristía, tuvo lugar el Besamanos a la Santísima Virgen, para que todos aquellos fieles devotos que lo desearon, pudieran acercarse a besar sus manos y a contemplarla desde las cercanías. Besamanos que conllevó su vertiente caritativa, pues estuvo acompañado de una colecta para los pobres de Salamanca, la cual ha sido entregada a Cáritas Diocesana.


























































Como te decía anteriormente, me gusta que este tipo de actos cultuales tengan también su complemento cultural, por lo que a la terminación de los mismos pudimos disfrutar de una más que interesante y provechosa conferencia que, bajo el título de “El arte de representar a María”, nos ofrecieron Dª Ana Rey y D. Angel Pantoja en la sede de la Pastoral Universitaria.
























No me voy a extender más sobre lo que dio de sí esta inolvidable jornada – aceptada por muchos y censurada por mis alentadores detractores de siempre – pero si quiero antes de concluir este post referirme a algunas personas que han sido un pilar fundamental a la hora de culminar este proyecto personal.

Por un lado, y como no podía ser de otra manera, mi apoyo incondicional en los últimos meses, Rocío Martos Zaldúa, quien no sólo se comprometió desde el principio ofreciéndome su ayuda, su experiencia, su trabajo y generosidad, sino que además ha tenido que soportar mis “luces y mis sombras” a lo largo de todo el tiempo de preparación de la Bendición. Y por si no fuera suficiente, quiso expresar su amor y devoción a Nuestra Madre por medido de una emotiva plegaria a la Virgen de la Esperanza, regalo del que pudimos gozar y disfrutar todos y que te invito a que tú también lo hagas a través del siguiente vídeo. Rocío, sería muy mezquino por mi parte si solamente mis palabras se limitasen a un mero agradecimiento. Sabes que sin ti nada de este sueño hubiese sido posible. Un beso de Esperanza y que Ella siga estando siempre presente en tu corazón, en nuestro corazón.





Hay alguien que generalmente no sale en los “papeles” ni en las webs o foros cofrades, pues gusta de hacer su trabajo pasando desapercibido, trabajo que además de hacerlo con sumo agrado, lo ejecuta con elegancia, gusto y singular estilo, convirtiendo en fácil lo difícil y, por tanto, con resultados que hacen de él uno de los mejores en su campo. Me estoy refiriendo a José Cuadrado Cenizo, "Pepe", artífice del mejor altar para la Reina de mi hogar, así como de todo lo relativo al exorno de la iglesia en el día de la Bendición. Mi agradecimiento y mi amistad no sé si serán suficientes para compensar tu compromiso para conmigo. Gracias de corazón “Pepito”.













No quiero olvidarme de quienes aportaron su tiempo, dedicación y participación tanto en los actos de la bendición como en otras tareas complementarias. Las circunstancias de la vida me han enseñado que delegar y dar participación no solo es más saludable sino que te aleja de la autosuficiencia y del egoísmo. Compartir Esperanza es también compartir felicidad. Felicidad que en mi caso se vio engrandecida gracias a “mi hermanito y ahijado” José María; a mi amiga y fiel Cristina; a Antonio y Perla; a Rosa y Rubén; a Belén y Fran; a Andrés, a Amador (gracias por tu luz) a Heliodoro Ordás, Gabriel Alonso, Roberto García y Lorenzo Rodríguez por sus fotografías y videos; a Nazarenos del Tormes, Piedra Nazarena y Salamanca Costalera; al Norte de Castilla, Salamanca 24 horas, La Gaceta y SALAMANCArtv en general y a su redactores en particular; a Victor y Orfebrería Santos; a Reprografía Signo (perdón si me olvido de alguien). Y a todas y todos los que os sumasteis con vuestra presencia a esta celebración – de un modo especial, mi madre y mi hermana y a la Hermandad del Santo Sepulcro de León y de Jesús Despojado de Salamanca – y a quienes estuvisteis con el corazón, pues vuestros quehaceres os impidieron hacerlo físicamente. Que la Virgen María, Nuestra Madre Santísima de la Esperanza Macarena, os acoja, proteja y acompañe todos y cada uno de vuestros días.






Guíame siempre, Señora
y envuélveme con tu manto
escuchando los quebrantos
de este hijo que te implora.
Macarena y Esperanza
lléname de tu Consuelo
consiénteme mis anhelos
y acompáñame en mi andanza.

R.M.