21 de octubre de 2017

Abrazado a tu Pilar - El Pilar de Sevilla 2017

La advocación de El Pilar no es cualquier advocación de la Madre Dios. Según la tradición, descrita por vez primera en el siglo XIII en el códice de las Moralia in Job de Gregorio Magno, “la aparición de la Virgen María en Zaragoza se produjo el 2 de enero del año 40, cuando ésta vivía junto al apóstol Juan en Éfeso”. Y si Andalucía, y por ende Sevilla, es considerada la Tierra de María Santísima, la Virgen de El Pilar no puede ser menos que la Patrona de la Ciudad como así lo dejó establecido el primer obispo, San Pío.

A las 12:00 del mediodía de este pasado 12 de Octubre de 2017, los hermanos y devotos de El Pilar estábamos convocados en la Parroquia de San Pedro a participar de la Función Principal presidida por nuestro Director Espiritual D. Jesús Maya Sánchez, Vicario General de la Archidiócesis de Sevilla y Párroco de San Pedro. Una Función Principal de la que me gustaría poder transcribir íntegramente las palabras pronunciadas por D. Jesús en su homilía, pues fueron de un calado importante tanto para quienes gustamos de llamarnos hermanos y de reivindicar nuestro amor a la Santísima Virgen, Desde las virtudes teologales, Fe, Esperanza y Caridad, con sumo acierto – a mi juicio – supo llamar nuestra atención acerca de lo acertado o no de nuestro comportamiento como cofrades y como cristianos. Da gusto poder participar de celebraciones de la Eucaristía en las que la presencia del Director Espiritual es fundamental para seguir creciendo en la Fe. Fe que después todos los hermanos pudimos poner de manifiesto en la fórmula de protestación que la Junta de Gobierno, con buen criterio, incluyó en dicha celebración.




Este año mi participación en la Procesión fue distinta en cuanto a la responsabilidad de mi condición de hermano. Tras ocho años como costalero, por circunstancias que muchos ya conocéis, cambié el “palo de la trabajadera” por el del Palermo. Gracias a José Antonio Rodríguez, Diputado Mayor de Gobierno, por confiar en mí en esta nueva labor de Diputado. Espero haber estado a la altura de lo que la hermandad y Sevilla se merecen y poder estar muchos años contribuyendo y colaborando en esta nueva labor.



Y con todo preparado y una tarde en la que el sol y el calor se aliaron para realzar la belleza de María Santísima de El Pilar, a las 17:50 de la tarde se abrían las puertas de la Iglesia de San Pedro para que el cortejo iniciara su manifestación de fe a través de las calles de la feligresía, discurriendo por la Plaza de San Pedro, Plaza del Cristo de Burgos, Doña María Coronel, Gerona, Espíritu Santo, San Juan de la Palma, Madre María de la Purísima, Amparo, Plaza del Pozo Santo, Jerónimo Hernández, Santa Ángela de la Cruz y Plaza de San Pedro.























Momentos emotivos los que se vivieron a lo largo de las más de cuatro horas en las que hermanos y devotos acompañamos a Nuestra Titular, especialmente junto a los ancianos de la Residencia Beato Juan Grande y al paso por el Convento del Espíritu Santo, por la Iglesia de San Juan de la Palma (Hermandad de la Amargura), por la Capilla de la Divina Pastora, por la Hermandad de la Virgen de Guadalupe o la siempre obligada y sentida visita a las Hermanas de la Cruz.
























No puedo por menos que mencionar el trabajo de la cuadrilla de costaleros al frente del capataz D. Antonio Santiago y su equipo de auxiliares, así como el magnífico y siempre necesario acompañamiento musical de la Banda de Música de Ntra. Sra. de la Victoria de la Hermandad de las Cigarreras.























Y como es costumbre en mí, porque es de justicia hacerlo, agradecer a toda la junta de gobierno de la Hermandad de El Pilar sus muestras de cariño hacia mi persona, por acogerme un año más como uno más y, como no puede ser de otra manera, a María del Pilar Pérez Gómez, por este amplio reportaje con el que mis palabras adquieren mayor relevancia.