29 de marzo de 2010

Semillas para la reflexión - Semillas de Pascua


Florentino Gutiérrez - Vicario General de la Diócesis de Salamanca.


EL FUTURO DEL CRISTIANISMO

¿Es cierto que la barca de Pedro, la Iglesia, está haciendo aguas por todas partes y amenaza con irse a pique? “Hombres de poca fe, ¿por qué tenéis miedo?” Este reproche de Jesús se nos puede hacer hoy a no pocos cristianos que temblamos ante las olas encrespadas del reciente temporal y vemos negro el futuro de nuestra vida cristiana.

En mi archivo de citas he encontrado cuatro razones para vencer nuestro desánimo:

1) Jesucristo ha resucitado. Rafael Domingo, en un artículo titulado Un hecho cristiano, dice: «Lo que celebramos los cristianos en esta Pascua es un hecho, no una idea. El acontecimiento más grande de la historia humana: la resurrección de Cristo, el Mesías, tras una muerte cruel. Un hecho histórico, real, por el que millones de personas, empezando por unos pescadores, han dado la vida. Ante él, como frente al sol, puedes deslumbrarte, inclinarte, intentar comprender con fe y razón. O huir cobardemente. A la penumbra, a las sombras. A la caverna de las ideas, en donde nadie te perturbe, tampoco la luz de un Dios hecho hombre que nos quiere. Éste es el gran hecho. Tan misterioso como cierto. Pues, para un espíritu Creador, pensar y hacer es lo mismo. Sobre todo cuando se trata de amar. Y Él amó mucho».


2)La hondura del cristianismo. Escribe Alejandro Llano que, «al parecer, no se acostumbran ni se resignan a que el cristianismo goce de tan buena salud. A pesar de todos los pesares, tanto externos como internos, la Iglesia católica representa, en este comienzo de siglo, la institución más comprometida con la ética, con la paz, con la atención a los más pobres. En un clima cultural de completo permisivismo y relatividad, a la única instancia a la que no se tolera la libre expresión de sus posturas es a la jerarquía eclesiástica. Semejante diferencia de trato resulta tan notoria que ya ha sido detectada y señalada por destacados intelectuales no cristianos. La hondura del cristianismo no se presta al tipo de acercamientos frívolos y banales que están proliferando últimamente. Se trata de unas apreciaciones en las que los creyentes no podemos reconocernos, porque nuestras vivencias religiosas discurren por derroteros que esos críticos tan crispados se muestran incapaces de detectar. Una crítica sólo es relevante en la medida en que puede ser aceptada por los criticados. Vistas las cosas así, la pintoresca conspiración anticristiana resulta más bien irrelevante».

3) El futuro del cristianismo. César Vidal, bajo el título Ha resucitado, escribe: “El siglo XX -verdadero siglo de los mártires- fue testigo de los peores ataques contra el cristianismo de la Historia. Desde Hitler a Lenin, desde Idi Amín a Fidel Castro, desde Mao a Pol Pot, no hubo prácticamente asesino en masa que no deseara desarraigar el cristianismo. A estas alturas, la mayoría de ellos han muerto y sus sistemas han desaparecido. Sí, sin duda, este domingo se puede anunciar que Jesús ha resucitado, pero también se puede creer con una fe sencilla y limpia que cualquiera de las ofensivas lanzadas contra el cristianismo está condenada a fracasar para vergüenza y ridículo de sus autores”.

4) La definitiva razón de nuestra esperanza. Es la Palabra de Dios, en 2 Cor 4, 7-11, la que definitivamente fortalece nuestro ánimo: “Pero llevamos este tesoro en vasos de barro para que aparezca que la extraordinaria grandeza del poder es de Dios y que no viene de nosotros. Atribulados en todo, mas no aplastados; perplejos, mas no desesperados; perseguidos, mas no abandonados; derribados, mas no aniquilados. Llevamos siempre en nuestros cuerpos por todas partes el morir de Jesús, a fin de que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo”.


A todos los amigos des deseo una FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN.

Un abrazo