31 de enero de 2010

LA IGLESIA, FARO EN LA NOCHE

SEMILLAS SOBRE LA IGLESIA (Florentino Gutiérrez. Sacerdote)

¿Puede servir la Iglesia a los hombres de hoy? Sí, ella es como el faro que marca el camino en la niebla, en la tormenta, en la noche… para quien se fíe de ella.



1 – ¿Cuál es la situación de la Iglesia en la sociedad actual?

Responde Karl Rahner, el mayor teólogo católico del siglo XX: “La situación de los cristianos de hoy y, por tanto, de la Iglesia es la de la transición, de una Iglesia de masas en concordancia con una sociedad y una cultura profana homogénea, a una Iglesia como comunidad de los creyentes que, en una opción personal y libre de fe, se sitúan también a distancia de la mentalidad y del comportamiento ordinario en el entorno social, y que encuentran y caracterizan de un modo peculiar la fe propiamente teológica, quizá justamente en y por una relación crítica frente a su sociedad y a los poderes dominantes en ella… Por todo ello, la aceptación clara, tajante y animosa de esta situación constituye un problema fundamental planteado a la Iglesia actual”.


2 – La Iglesia es Familia

La confesión sincera de André Frossard, tras su conversión, lo afirma: “Ninguna institución me era tan extraña como la Iglesia católica, ni tan antipática diría, si la palabra no incluyera un matiz de hostilidad que no iba conmigo. Era la Luna, el planeta Marte. Voltaire no me la había elogiado, y yo casi no leía a nadie más que a él y a Rousseau desde mis doce años. No obstante, fue a ella, y a ninguna otra, adonde fui devuelto, remitido o confiado, no lo sé, como a una nueva familia”.



3 – La Iglesia es Luz

Es la afirmación más rotunda del genial Gilbert K. Chesterton: “Si la fe sólo hubiera sido un capricho del decadente Imperio, ambos se habrían desvanecido en un mismo crepúsculo. Y, si la civilización había de resurgir más tarde (y las hay que no han resurgido), hubiera tenido que ser bajo alguna nueva bandera bárbara. Pero la Iglesia cristiana era el último aliento de la vieja sociedad y el primer aliento de la nueva. Congregó a los pueblos que olvidaban ya cómo se levantaban los arcos, y les enseñó a construir el arco gótico. En una palabra. ¿Cómo afirmar que la Iglesia quiere hacernos retroceder hasta las edades oscuras, cuando a la Iglesia debemos el haber podido salir de ellas? (…) Sé que el catolicismo es demasiado grande para mí, y aún no he explorado todas sus terribles y hermosas verdades. No sé explicar por qué soy católico, pero ahora que lo soy no podría imaginarme de otra manera. Estoy orgulloso de verme atado por dogmas anticuados y esclavizado por credos profundos (como suelen repetir mis amigos periodistas con tanta frecuencia), pues sé muy bien que son los credos heréticos los que han muerto, y que sólo el dogma razonable vive lo bastante para que se le llame anticuado”.


4 – La Iglesia es Esperanza

John Henry Newman, al recibir el nombramiento oficial de cardenal, manifestó su esperanza en la Iglesia: “Así están las cosas en Inglaterra (existe una gran apostasía) y es bueno que todos nos demos cuenta; pero no deben suponer que estoy atemorizado por ello. Lo lamento profundamente porque preveo que puede ser la ruina de muchas almas, pero no tengo el menor temor a que pueda hacer ningún daño a la Palabra de Dios. La cristiandad ha estado demasiadas veces en peligros mortales para que ahora tengamos miedo a una nueva prueba. Lo normal es que a la Iglesia le baste con seguir su camino realizando bien su tarea con paz y confianza, permaneciendo quieta en espera de ver la salvación de Dios”.