31 de diciembre de 2009

CELEBRACIÓN DE FIN DE AÑO 2009


INTRODUCCIÓN:

Nos reunimos al caer de la noche y al terminar el año para sentir el paso y el peso del tiempo. Depende de cómo lo sientas. Paso demasiado ligero, quizás. Peso, pero no sólo en sus aspectos negativos, hay también un buen peso de cosas positivas. Pon cada cosa en su bolsa; repasa y ofrece. Necesitamos valorar y agradecer. El tiempo es un regalo. El cambio de año es una oportunidad para revisar, para pensar, para dejarse interpelar, para pedir perdón, para orar. Hoy ofrecemos la última fruta y acogemos la primera flor.
Señor, te ofrecemos:

- El Cirio Pascual: Cristo no pasa. Está siempre con nosotros.
- El Nuevo Calendario: El tiempo que Dios nos regala.
- 12 velas: Una por cada uno de los meses del Año.
- Incienso: Como símbolo de nuestra oración.





ORACIÓN: El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

- El tiempo pasa, pero tú. Cristo, eres Señor del tiempo.
- Los acontecimientos pasan, pero el toque de tu gracia no pasa. Tú, dejas en nosotros una marca imborrable, que es un principio de vida eterna.
- Nuestras palabras pasan, pero tu palabra no pasa, es palabra viva, es palabra sustancial, es palabra grabada en el alma con tu fuego.
- Nuestras luces se apagan, pero la tuya permanece, porque Tú eres la luz, el lucero de la mañana. Quédate con nosotros, Señor, porque sin ti nos apagamos.

LECTURAS Y PUNTOS DE REFLEXIÓN: Mt 25, 14-30: Parábola de los talentos.

El tiempo es don de Dios. Cada día es un talento que Dios pone en nuestras manos. ¿Cuántos talentos hemos recibido a lo largo del año que termina? ¿Cómo los hemos negociado? (Tómate tu tiempo para reflexionar sobre estas preguntas)

EXAMEN DE AMOR: “Al caer de la tarde, te examinarán del amor” (San Juan de la Cruz – Dichos 57)

A la tarde de la vida, a la tarde del año, a la tarde de cada día, seremos examinados por el amor…Nos decía San Pablo: “A nadie debáis nada más que amor” (Rm 13,8).

- Piensa en los días que has amado a Dios de forma persona o a través de tu prójimo en el que está Dios presente.
- Piensa en las veces que tu egoísmo te ha impedido vivir ese amor a Dios y a los hermanos.
- Piensa que no es mérito tuyo el bien que has realizado, sino “la gracia de Dios”. Es el triunfo del amor, porque Dios te amó primero. (1 Jn 4,10).
- Da gracias a Dios por todos los bienes recibidos en tu vida a lo largo de este año.
- Pídele perdón por los talentos que has malgastado o no has empleado bien.

PRECES:

- Perdón, Señor, por nuestras faltas de amor; por nuestras faltas de fe.
- Perdón, Señor, por las faltas que hemos cometido contra el hermano, por no reconocerte en él.
- Perdón, Señor, por nuestra rutina y nuestras incoherencias, por no ser consecuentes con la fe que profesamos.
- Gracias, Señor por tu amor misericordioso; por tu ayuda constante.
- Gracias, Señor, por tu Palabra, por la Eucaristía, en que cada día te haces alimento para nuestro camino.
- Gracias, Señor, por la vida…, por la familia, por los amigos y compañeros. Bendícelos, Señor.

ORACIÓN FINAL:

Dios todopoderoso y eterno, que con amor generoso desbordas los méritos y las Esperanzas de cuantos a ti acuden, sacia Tú los deseos de nuestro corazón y danos también aquellos bienes que superan el conocer del hombre, pero que Tú has preparado para los que te aman, Por Nuestro Señor Jesucristo. Amen.


¡Hoy, Señor, te damos gracias por la vida la tierra y el sol. Hoy, Señor, queremos cantar las grandezas de Tú amor!

(Celebración realizada el 31-12-09 en la Residencia de las Hermanitas de los Pobres de Salamanca)