12 de marzo de 2017

Vía Crucis de Nuestro Padre Jesús Despojado (Salamanca)


PRIMERA ESTACIÓN:
JESÚS ES CONDENADO A MUERTE

Cristo, que aceptas una condena injusta, concédenos, a nosotros y
a los hombres de todos los tiempos,
la gracia de ser fieles a la verdad
y no permitas que caiga sobre nosotros
y sobre los que vendrán después de nosotros
el peso de la responsabilidad
por el sufrimiento de los inocentes.
A ti, Jesús, Juez justo,
honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén






SEGUNDA ESTACIÓN
JESÚS CARGA CON LA CRUZ A CUESTAS

Cristo, que aceptas la cruz de las manos de los hombres
para hacer de ella un signo del amor salvífico de Dios por el hombre,
concédenos, a nosotros y a los hombres de nuestro tiempo
la gracia de la fe en este infinito amor,
para que, transmitiendo al nuevo milenio el signo de la cruz,
seamos auténticos testigos de la Redención.
A ti. Jesús, Sacerdote y Víctima,
alabanza y gloria por los siglos de los siglos. Amén






TERCERA ESTACIÓN
JESÚS CAE POR LA PRIMERA VEZ

Cristo, que caes bajo el peso de nuestras culpas
y te levantas para nuestra justificación,
te rogamos que ayudes
a cuantos están bajo el peso del pecado
a volverse a poner en pie
y reanudar el camino.
Danos la fuerza del Espíritu,
para llevar contigo la cruz de nuestra debilidad.
A ti, Jesús, aplastado por el peso de nuestras culpas,
nuestro amor y alabanza por los siglos de los siglos. Amén






CUARTA ESTACIÓN
JESÚS ENCUENTRA A SU MADRE

Oh María, tú que has recorrido
el camino de la cruz junto con tu Hijo,
quebrantada por el dolor en tu corazón de madre,
pero recordando siempre el fiat
e íntimamente confiada en que Aquél para quien nada es imposible
cumpliría sus promesas,
suplica para nosotros y para los hombres de las generaciones futuras
la gracia del abandono en el amor de Dios.
Haz que, ante el sufrimiento, el rechazo y la prueba,
por dura y larga que sea,
jamás dudemos de su amor.
A Jesús, tu Hijo,
todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén.






QUINTA ESTACIÓN
SIMÓN DE CIRENE LLEVA LA CRUZ DE JESÚS

Cristo, que has concedido a Simón de Cirene
la dignidad de llevar tu cruz,
acógenos también a nosotros bajo su peso,
acoge a todos los hombres
y concede a cada uno la gracia de la disponibilidad.
Haz que no apartemos nuestra mirada de quienes
están oprimidos por la cruz de la enfermedad,
de la soledad, del hambre y de la injusticia.
Haz que, llevando las cargas los unos de los otros,
seamos testigos del evangelio de la cruz
y testigos de ti,
que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén






SEXTA ESTACIÓN
LA VERÓNICA ENJUGA EL ROSTRO DE JESÚS

Señor Jesucristo,
tú que aceptaste
el gesto desinteresado de amor de una mujer
y, a cambio, has hecho
que las generaciones la recuerden con el nombre de tu rostro,
haz que nuestra obras,
y las de todos los que vendrán después de nosotros,
nos hagan semejantes a ti
y dejen al mundo el reflejo de tu infinito amor.
Para ti, Jesús, esplendor de la gloria del Padre,
alabanza y gloria por los siglos. Amén






SÉPTIMA ESTACIÓN
JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ

Señor Jesucristo,
que caes bajo el peso del pecado del hombre
y te levantas para tomarlo sobre ti y borrarlo,
concédenos a nosotros, hombres débiles,
la fuerza de llevar la cruz de cada día
y de levantarnos de nuestras caídas,
para llevar a las generaciones que vendrán
el Evangelio de tu poder salvífico.
A ti, Jesús, soporte de nuestra debilidad,
la alabanza y la gloria por los siglos. Amén






OCTAVA ESTACION
JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES DE JERUSALÉN

Cristo, que has venido a este mundo
para visitar a todos los que esperan la salvación,
haz que nuestra generación
reconozca el tiempo de tu visita
y tenga parte en los frutos de tu redención.
No permitas que por nosotros
y por los hombres del nuevo siglo
se tenga que llorar porque hayamos rechazado
la mano del Padre misericordioso.
A ti, Jesús, nacido de la Virgen, Hija de Sión,
honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén






NOVENA ESTACIÓN
JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

Señor Jesucristo,
que por tu humillación bajo la cruz
has revelado al mundo el precio de su redención,
concede a los hombres del tercer milenio la luz de la fe,
para que reconociendo en ti
al Siervo sufriente de Dios y del hombre,
tengamos la valentía de seguir el mismo camino,
que, a través de la cruz y el despojo,
lleva a la vida que no tendrá fin.
A ti, Jesús, apoyo en nuestra debilidad,
honor y gloria por los siglos. Amén






DÉCIMA ESTACION
JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

Señor Jesús,
que con total entrega has aceptado la muerte de cruz
por nuestra salvación,
haznos a nosotros y a todos los hombres del mundo
partícipes de tu sacrificio en la cruz
, para que nuestro existir y nuestro obrar
tengan la forma de una participación libre y consciente
en tu obra de salvación.
A ti, Jesús, sacerdote y víctima,
honor y gloria por los siglos. Amén






DECIMOPRIMERA ESTACION
JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

Cristo elevado,
Amor crucificado,
llena nuestros corazones de tu amor,
para que reconozcamos en tu cruz
el signo de nuestra redención
y, atraídos por tus heridas,
vivamos y muramos contigo,
que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo,
ahora y por los siglos de los siglos. Amén.






DECIMOSEGUNDA ESTACION
JESÚS MUERE EN LA CRUZ

Señor Jesucristo,
Tú que en el momento de la agonía
no has permanecido indiferente a la suerte del hombre
y con tu último respiro
has confiado con amor a la misericordia del Padre
a los hombres y mujeres de todos los tiempos
con sus debilidades y pecados,
llénanos a nosotros y a las generaciones futuras
de tu Espíritu de amor,
para que nuestra indiferencia no haga vanos en nosotros
los frutos de tu muerte.
A ti, Jesús crucificado, sabiduría y poder de Dios,
honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén





DECIMOTERCERA ESTACIÓN:
JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ Y ENTREGADO A LA MADRE

Salve, Regina, Mater misericordiae;
vita dulcedo et spes nostra, salve.
Ad te clamamus ...
illos tuos misericordes oculos ad nos converte
et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exilium ostende.
Alcánzanos la gracia de la fe, de la Esperanza y de la caridad,
para que también nosotros, como tú,
sepamos perseverar bajo la cruz
hasta al último suspiro.
A tu Hijo, Jesús, nuestro Salvador,
con el Padre y el Espíritu Santo,
todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos. Amén





DECIMOCUARTA ESTACIÓN
EL CUERPO DE JESÚS ES PUESTO EN EL SEPULCRO

Señor Jesucristo,
que por el Padre, con la potencia del Espíritu Santo,
fuiste llevado desde las tinieblas de la muerte
a la luz de una nueva vida en la gloria,
haz que el signo del sepulcro vacío
nos hable a nosotros y a las generaciones futuras
y se convierta en fuente viva de fe,
de Caridad generosa
y de firmísima Esperanza.
A ti, Jesús, presencia escondida y victoriosa
en la historia del mundo
honor y gloria por los siglos. Amén






Señor Jesucristo, colma nuestros corazones con la luz de tu Espíritu Santo,
para que, siguiéndote en tu último camino,
sepamos cuál es el precio de nuestra redención
y seamos dignos de participar
en los frutos de tu pasión, muerte y resurrección.
Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

Fotografías: Heliodoro Ordás Gómez
Vídeos: Flagelado 3 - Roberto García Luis
Oraciones: Vía Crucis Viernes Santo de 2000, presidido por JUAN PABLO II