18 de septiembre de 2012

Caridad y Esperanza... una Gloria para Ronda

El 14 de Septiembre de 2012 fue un día grande para la Asociación de la Santa Cruz de Ronda (Málaga) y para la escultura e imaginera gaditana Ana Rey. Estoy convencido de que el esfuerzo que esta Asociación ha puesto para añadir a su Titular, la Santa Cruz, una imagen de la Santísima Virgen, ha merecido la pena. Esfuerzo que mi admirada Ana ha sabido compensar con una obra que sin duda es motivo de comentario y expectación no solo en el entorno de la joven Asociación, sino en muchos de los rincones y ambientes cofrades.
 
La Sagrada Imagen, que más abajo puedes contemplar a través de las fotografías cedidas por Ángel Pantoja, fue bendecida por el Rvd. Padre D. Salvador Guerrero Cuevas en la citada tarde del pasado viernes, procesionando el sábado 15 de manera extraordinaria desde el Santuario de la Paz hasta la Parroquia de Santa Cecilia, quedando expuesta en solemne besamanos durante toda la jornada del domingo.
 
María Santísima de la Caridad y Esperanza - no se podía elegir otra advocación más bonita para los tiempos que corren - es una imagen de vestir en la que Ana Rey ha puesto todo lo que su corazón gaditano, su experiencia como imaginera y su propio carisma, son capaces de conjugarse para dar este dulce realismo a un rostro y unas manos que son exactamente eso: Caridad y Esperanza para los rondeños y para todos aquellos que profesamos nuestro amor a la Madre del que en la Santa Cruz murió entregándonos precisamente eso, Su Amor, para nuestra salvación.
 
Como amigo, como incondicional de Ana Rey, como admirador de su obra en todas sus facetas, me siento enormemente feliz, pues sé que ella lo está ante la finalización de este trabajo. Un trabajo esperado por muchos, incluso comparado con el de otros escultores e imagineros, y que estoy convencido de que es un paso más en una trayectoria que se me antoja dilatada y llena de satisfaciones para ella.
 
A veces este bloguero es incapaz de poner palabras a sus sentimientos y ésta es una de esas ocasiones. Contemplar de cerca la mirada de María Santísima de la Caridad y Esperanza es llenarte de vida, es sentir la llamada a la paz, a la acogida del corazón de la Madre. Es, gracias a Ana Rey, el dulce y tierno refugio en el que quiero resguardarme para recibir esa Esperanza que con inmensa Caridad nos da la Santísima Virgen.
 
Mis felicitaciones para estos jóvenes hermanos, en especial a su Presidente, D. Pablo Herrera García, pues no me cabe duda de que es uno de los principales "culpables" de este proyecto y, por supuesto, a Ana Rey, por permitirme participar de su arte, de su amistad y de su generosidad y también a quien cuida de ella en todos los sentidos, mi tocayo Ángel Pantoja, del que pronto también te escribiré.
 
Ana: que Dios te Bendiga y siga enviando su Espíritu para que a través de tus manos continúes deleitándonos con tus obras... Quién sabe si algún día Salamanca tal vez pueda presumir de tener entre su imaginería una talla procedente de ese taller que me acogió con tanto cariño en el Puerto de Santa María este verano... Y hasta ahí puedo contar.