30 de agosto de 2010

Entrevista a Luis Rueda - El Correo de Andalucía


El delegado diocesano para la beatificación de Madre María de la Purísima, Luis Rueda, repasa los detalles organizativos de una ceremonia que podría batir registros y convertirse en uno de los actos más multitudinarios que hayan tenido lugar jamás en la capital sevillana.

¿A día de hoy, cuántas entradas han repartido ya para la ceremonia del 18 de septiembre?

A menos de un mes para la beatificación se han solicitado ya 56.893 entradas.

Meter a más de 60.000 personas en un estadio no debe ser fácil. ¿El lleno del Estadio Olímpico está asegurado?

El lleno total del Estadio Olímpico, incluido el campo de fútbol, está asegurado. Pero no es lo que buscamos. Cuando empezamos a preparar este acontecimiento, las Hermanas de la Cruz nos dieron una consigna: que nadie se quede en la calle. En la tercera Catedral más grande del mundo, imposible hacerlo: no cabemos. La Plaza de Toros se quedó pequeña. Por eso, tuvimos que buscar un sitio con unas dimensiones lo suficientemente grandes para admitir dentro a los que por el pasado mes de mayo ya superaban los 25.000. Y fíjese, van más del doble. El único límite será el que imponga la seguridad de las personas.

¿Cuántos aviones y autobuses de toda España y del extranjero está previsto que acudan a Sevilla para este evento?

Aún no tenemos confirmados todos los datos pero esperamos varios aviones procedentes de Canarias, de Italia, Argentina; varios trenes AVE desde Madrid; y alrededor de 400 autobuses desde diversas partes de España, sobre todo de Andalucía. También sabemos que desde los pueblos cercanos a Sevilla las personas quieren venir en sus propios vehículos; y los sevillanos, que iremos andando y a través de la lanzadera que Tussam va a disponer desde Barqueta. Las autoridades se han volcado con el acontecimiento.

En la recta final de la organización, ¿qué aspectos le tienen más preocupado?

Varias cosas: que todo salga bien, me refiero a que el desarrollo del acto sea el adecuado; deseo que todos cuantos vengan se sientan tan bien acogidos como si llegaran a una casa de Hermanas de la Cruz; mi ilusión es que sepamos recogernos espiritualmente para darle gracias a Dios por la vida de Madre Purísima como si estuviéramos en una iglesia pequeñita, aunque el Estadio sean tan grande.

¿No temen que el traslado y la salida extraordinaria de la Macarena terminen eclipsando la subida a los altares de Madre María de la Purísima?

La presencia de la Virgen no eclipsa, al contrario, hace que brille más porque la Virgen también le da su propia luz a este acontecimiento. La imagen de la Virgen que tenía que estar en el altar que levantemos en el Estadio de la Cartuja debía de ser de gran devoción en Sevilla y muy conocida también por los devotos de Sor Ángela de fuera de la ciudad. Y mejor si tiene relación con las Hermanas de la Cruz. Desde las puertas de su convento, Madre Purísima le ha cantado a Nuestra Señora de la Esperanza Macarena muchas madrugadas de Viernes Santo. La Hermanas de la Cruz le han compuesto himnos y fueron las madrinas de la coronación.

Apórtenos cifras. ¿Cuántos sacerdotes participarán en la ceremonia y cómo van a organizar la comunión de los fieles?

Pues participarán varios cardenales, más de 30 obispos y alrededor de 600 sacerdotes. La organización de la Sagrada Comunión está asegurada con 200 ministros que se distribuirán por los vomitorios de todo el Estadio. Los copones que se utilizarán han sido donados por las hermandades y cofradías de Sevilla.

¿Existe algún precedente en Sevilla de una movilización de este tipo?

Hay varios precedentes y uno de ellos íntimamente relacionado a éste. Me refiero a la Beatificación de Sor Ángela de la Cruz por Su Santidad Juan Pablo II, ceremonia celebrada en 1982 en el Campo de la Feria y en la que precisamente estuvo presente la Sierva de Dios Madre María de la Purísima. Pero en Sevilla hemos asistido a otros acontecimientos que por sus repercusiones mundiales pueden compararse. Por ejemplo, el XVL Congreso Eucarístico Internacional de 1993, donde también el Papa Juan Pablo II celebró la Eucaristía en el Campo de la Feria y realizó una ordenación sacerdotal de 37 diáconos en el Polideportivo de San Pablo; igualmente podemos recordar el Congreso de Hermandades de 1999 y la Asamblea de Laicos de 2008.

¿Se ha decidido ya en qué estancia del convento será venerada por los fieles la tumba de la nueva beata?

Al tratarse de una santa, se trasladarán sus restos a la capilla del convento. También permanecerá en la capilla la nueva imagen de la Beata que se ha esculpido para la ocasión.

Un altar al estilo de las monjas. Según desvela Luis Rueda, el altar de la celebración litúrgica “será muy de las Hermanas de la Cruz y muy de Sevilla”. “Es decir, muy austero y buscando una noble sencillez”, aclara. “Lo único realmente construido a propósito será un estrado, con varios niveles de altura, en la zona de gol sur del Estadio donde estarán los elementos imprescindibles de la misa: el altar, el ambón desde el que se proclama la Palabra de Dios, ambos de la Catedral; y la sede desde la que presidirá Monseñor Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, que fue la que utilizó el Papa Juan Pablo II cuando estuvo aquí en 1993”. El altar, diseñado por el maestro mayor de la Catedral de Sevilla, el arquitecto Alfonso Jiménez, estará presidido por la imagen de la Esperanza Macarena, que estará escoltada por una imagen de Santa Ángela de la Cruz y por el cuadro de gran formato de la nueva beata, que será descubierto durante la celebración eucarística.



Información facilitada por: http://www.elcorreoweb.es/sevilla/102262/esperamos/autobuses/dia/beatificacion