26 de noviembre de 2010

Una tarde en "Mamá Margarita" - Béjar (Salamanca)


Cada 26 de Noviembre, la Residencia de Mayores "Mamá Margarita" celebra su festividad anual en honor a la venerable madre de San Juan Bosco, fundador de la Orden Salesiana. Estoy seguro de que el Señor hay querido que por distintas razones haya empezado a tomar contacto con los ancianos de la residencia, con su personal y, por su puesto, con su Directora, Dª Ana Vecino. Esta tarde, gracias a la invitación de Ana, he acudido junto a mi familia a participar de esta celebración.

Desplazarse desde Salamanca a Béjar es todo un paseo que merece la pena dar, pero más aún si al regreso el corazón rebosa alegría, felicidad y, sobre todo, muchos sentimientos acumulados tras haber podido compartir cerca de tres horas con los ancianos y ancianas.


He podido comprobar como el personal de la residencia no escatima esfuerzos para que la velada sea todo un derroche de diversión, de entretenimiento, de alegría por y para los ancianos. Ellos son los encargados de que no falte ni un solo detalle aunque, he de confesar, que lo que más me ha llamado la atención es la dedicación, la complicidad, el cariño, con el que se entregan a ellos. Más allá de su responsabilidad u obligación profesional, puede verse como de sus corazones mana tanto amor hacia los ancianos que éstos no dudan en regalar una sonrisa, un abrazo, un beso...





La "fiesta" comienza con un recital de poesías. Los ancianos son los primeros en romper el hielo, auxiliados, nunca mejor dicho, por la Subdirectora "Auxi". Teo, Paz, Paco, nos regalan sus poemas a los que se unen los de María, una de las trabajadoras de la casa.






Luego, aunque parezca sorprendente, se procede a la entrega de los premios a los ganadores del I Torneo de Wii (confieso que nunca he jugado) pero me dicen que algunos son unos auténticos "cracks".






Y así llegamos a las actuaciones. Son los momentos de mayor diversión, pues se trata de provocar la sonrisa de los cerca de 120 residentes y de sus acompañantes, que llenan la inmensa sala de estar con preciosas vistas a la nevada Sierra de Béjar.





Desde un espectáculo de "sombras chinas", pasando por un divertido show en el que el personal se empeña en mostrarnos otra forma de ver el deporte, la danza, la canción, etc. para concluir con el baile que se encarga de amenizar Marcelino Diaz. Y todo ello acompañado de una apetitosa merienda. ¿Se puede pedir más?




Pues hay más. Según me cuenta la Directora, en breves fechas concluirán los trabajos de recuperación de la iglesia de María Auxiliadora, templo que se encuentra ubicado en el edificio del antiguo colegio, y que en breve será puesto al culto no solo para los residentes, sino para toda la localidad bejarana y en el que la Santísima Virgen presidirá la iglesia desde un precioso camarín.

Pronto volveré, pero en esta ocasión, si Dios quiere, lo haré junto a los miembros de la Hermandad de Jesús Despojado de Salamanca. Pero de esto ya os iré informando.

Si me lo permitís, me gustaría terminar con un pequeño homenaje a mi hijo David, al cual no solo le veo feliz por lo que hace, sino también por cómo derrocha amor cada vez que se acerca a cada uno de los ancianos. Un beso para ti David y otro también para "María", una octogenaria con la que he tenido el placer de bailar pasodobles, rumbas y más.

(Para escuchar los video, se recomienda parar el reproductor de música del blog)

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