11 de febrero de 2017

V Aniversario de la Bendición de N.P. Jesús Despojado (Salamanca)

En más de una ocasión me he preguntado si muchos de los que tuvimos la dicha de vivir y compartir la jornada del 11 de Febrero de 2012 hemos sabido poner en valor lo que supuso todo el proceso que nos llevó hasta la Bendición Solemne de la Sagrada Imagen de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus vestiduras y el verdadero significado que “la mirada del Señor” nos regala cada vez que acudimos a su llamada. Seguramente, una vez transcurridos cincos años de aquella efeméride, tengamos la suficiente perspectiva y mira de altura para abstraernos de protagonismos, personalismos o comentarios que nunca debieron producirse.


La fundación de la Hermandad y la posterior llegada a Salamanca de la imagen del “Despojado” fue el resultado de uno de los anhelos más grandes que he soñado a lo largo de mi vida. Resultado de la suma de muchas voluntades, de la constancia y del esfuerzo, de la puesta en positivo de propuestas y soluciones, en definitiva, de la aportación y del trabajo de muchos y muchas, sin excepción, que a lo largo de más de cuatro años creyeron que lo vivido y sentido ese 11 de Febrero era posible.

Desde el corazón, desde el cariño, mi agradecimiento a todos y cada uno de los que os "subisteis junto a mí a ese tren", no importa si os bajasteis o nos bajamos antes o después o si aún continuáis. Lo importante es que estuvisteis y disteis lo mejor de cada uno de vosotros. Lo acontecido entonces y lo realizado durante estos cinco años, es el mejor testimonio para valorar si lo que con el corazón hicimos, era lo que Salamanca, su Semana Santa y la Hermandad esperaban y merecían cuando nos eligieron para ello.


Aunque para algunos es sobradamente conocido, la Bendición Solemne tuvo lugar en la Iglesia de la Purísima en la citada tarde del 11 de Febrero de 2012. Fue un acto eminentemente litúrgico, con criterios absolutamente diocesanos y que contó con la presencia y el cariño de muchos fieles, de amigos, de cofrades de muchas partes de España y de la propia Salamanca, amén de los propios hermanos y hermanas de la corporación. En definitiva, una auténtica manifestación de fe que el Vicario General, D. Florentino Gutiérrez, el Cuarteto Arpeggione, el Grupo Musical Diocesano y unos padrinos y madrinas de excepción, la Hermandad de Jesús Despojado de Sevilla y las Hermanitas de los Pobres de Salamanca, consiguieron que la emoción estuviese presente a lo largo de la hora larga de duración de la ceremonia.

Emoción que siempre permanecerá en el recuerdo y que ya forma parte de nuestra historia cofrade pues, un sábado del mes de febrero del año del Señor de 2012, más de un millar de personas sintieron como el Amor de Jesús se hizo presente en sus corazones, Despojándose de toda su bondad y misericordia para gloria nuestra.


No sería justo por mi parte obviar a quien fue capaz de plasmar con sus manos, su arte, su particular y singular estilo, su naturalismo, una obra que ya es más que eso. Es El; el que “se despojó de todo rango para convertirse en uno más y entregar su vida para salvarnos, para llenar nuestras almas de Caridad y de Consuelo”. Mi gratitud, mi admiración, mi cariño y mis respetos, para un amigo de los de verdad, D. Francisco Romero Zafra, quien cumplió con creces su promesa de dotar a la Semana Santa salmantina de una Imagen que fuera un perfecto y auténtico medio para canalizar nuestra fe.

Significativa también fue la designación de las madrinas y padrinos de la Bendición. En el caso de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Despojado de Sevilla, porque desde los inicios de nuestra hermandad, recibimos su apoyo incondicional, arropándonos, manteniendo nuestras ilusiones intactas y siempre ofreciéndonos sus más que necesarios consejos hacia quienes éramos unos noveles en esto, por mucho que pensáramos que lo sabíamos todo.

¿Y qué decir de las que fueron las madrinas? Las queridas Hermanitas de los Pobres de Salamanca, toda la comunidad sin excepción, nos acogieron en su casa desde el primer día, abriéndonos las puertas de la residencia para llevar a cabo nuestros proyectos de caridad y regalándonos su amor y oraciones para que el Señor Despojado nos iluminase en nuestras decisiones y actos.


Concluida la celebración, la cual fue retransmitida el domingo 12 por la 8 de Rtvcyl, se procedió al Traslado del Señor a su sede canónica, la Iglesia de San Benito. El intenso frío a lo largo del recorrido hizo mella en nosotros, pero no impidió que gozásemos de momentos, como los vividos en la Capilla de la Vera Cruz, primera hermandad que visitó Nuestro Titular, o los versos de D. Miguel de Unamuno con los que nuestro Alcalde quiso recibir a Nuestro Padre Jesús Despojado desde su condición de máximo representante de la ciudad. No me equivoco si digo que aquellos momentos junto a la estatua de D. Miguel y en presencia de la Sagrada Imagen, han supuesto para Alfonso Fernández Mañueco un antes y un después en cuanto al amor y devoción hacia el “Despojado”.

Desde la Iglesia Parroquial de La Purísima, el cortejo recorrió la Plaza de las Angustias, Calle Ramón y Cajal, Calle Domínguez Berrueta, Paseo de las Úrsulas, Calle Bordadores, Calle de la Compañía y Plaza San Benito, correspondiendo el acompañamiento musical a la Agrupación Musical O.J.E. de Salamanca.


Los actos continuaron con una cena de hermandad y al día siguiente con un Besamanos en la Iglesia de San Benito, únicamente interrumpido durante la eucaristía de Acción de Gracias que los hermanos quisimos ofrecer al Señor por entregarnos su Amor y su Espíritu, haciendo realidad ese anhelo tantas veces soñado.

Por no alargarme más, solamente enumerar que en los días anteriores a la celebración de la Bendición se llevó a cabo un amplio programa de actividades complementarias a la misma, destacando la Presentación del Cartel de la Bendición, pintura realizada por la escultora y pintora gaditana Ana Rey. O la amplia y variada Exposición de arte cofrade que pudo contemplarse en la Sala “El Sótano” de la Casa de la Iglesia y en la que se presentaron bocetos de las obras del citado Francisco Romero Zafra y trabajos de bordado de nuestro hermano y paisano Manuel García Bellido, completando la exposición con orfebrería y trabajos de otros artistas salmantinos cedidos por Hermandades, Bandas y Junta de Semana Santa, lo que sirvió para rendir un pequeño homenaje a todas esas personas que tanto amor y arte dedican a las Cofradías, en ocasiones desinteresadamente. Uno de los platos fuertes de los actos previos a la Bendición fue la representación que bajo el título “Venid y lo Veréis”, Isidro Luengo, del Grupo Cateja y Raúl Izquierdo, Director de la Casa de la Iglesia, escribieron ex profeso para la hermandad y que se representó en el Auditorio Calatrava.


Cinco años, para terminar, en los que hemos podido descubrir que la mirada de Jesús Despojado no es una mirada cualquiera; es una mirada penetrante, de dolor y de ternura; de mano tendida y de Esperanza; de Amor, afecto, entrega y compromiso; de Caridad y de Consuelo. Mirar a Jesús Despojado es abrir el corazón a quien dio su vida por nosotros. Al contemplarlo, por unos instantes, tu cuerpo se queda en esta vida y tu alma se va con Él, te refugias en su amor, sientes su paz y sin darte cuenta, has encontrado la tan añorada felicidad. Ese es Nuestro Padre Jesús Despojado de sus vestiduras. Y ésa, su mirada.

Felicidades a todas y todos los miembros de la hermandad en este V Aniversario de la Bendición de Nuestro Sagrado Titular.