10 de julio de 2014

Rosario de Caridad (Hermandad de Jesús Despojado - Salamanca)

En anteriores posts compartía contigo que la Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus vestiduras de Salamanca había organizado para la tarde del pasado sábado día 28 de Junio, un acto o manifestación de piedad popular, con su Sagrada Imagen Titular, la Santísima Virgen de la Caridad y del Consuelo.

Un "Rosario de Caridad" que partió a las 17:30 horas desde la Iglesia de San Benito, para discurrir por las calles de la Compañía, Rúa Antigua, Palominos, San Pablo, Plaza de Concilio de Trento, Rosario y Escoto donde se adentró en la Casa de la Iglesia. 

En los jardines de la la Residencia Diocesana de Mayores, era esperada la Dolorosa de "Romero Zafra" por unos cuantos residentes, quienes escucharon, participaron y disfrutaron de la presencia de la Santísima Virgen.

Concluido el acto de oración, el cortejo inició su camino de vuelta acompañado por varios cientos de fieles y por la música que un grupo de componentes de la Agrupación Musical "La Expiración", dispuso para amenizar el transitar de la Virgen de la Caridad y del Consuelo en su regreso por las calles Marquesa de Almarza, Gran Vía, Caldereros, Plaza Colón, Jesús, Rúa Antigua, Compañía e Iglesia de San Benito.

A lo largo del recorrido se fue rezando el Santo Rosario e interpretando diversas canciones dirigidas a la Madre, en una encomiable y cariñosa disposición del Diácono Permanente, D. David González Porras, quien sustituyó al Director Espiritual de la Hermandad, D. Alfredo Fernanández, inmerso en otras obligaciones pastorales

De nuevo Salamanca pudo contemplar la belleza de María Santísima de la Caridad y del Consuelo, aunque esta ocasión, y a diferencia del pasado 28 de Septiembre de 2013 (fecha de su Solemne Bendición), la climatología permitió que el cortejo discurriese sin sobresaltos. Por contra - y desde mi exclusivo parecer  - poco o nada explicable  resulta la pobre presencia de hermanos y hermanas de la corporación de San Benito, algo que choca con las supuestas manifestaciones y deseos que en los últimos meses han proliferado en el interno de la hermandad, dónde se demandaba YA la presencia de la Santísima Virgen por las calles salmantinas. Cada cual es muy libre de optar por acompañar o no a sus Imágenes Titulares, y no seré yo quien obligue a nadie a hacerlo, pero no por ello voy a dejar constancia de mi sorpresa y malestar ante tal hecho.

Del mismo modo, como ya expuse en días pasados, resulta cuando menos carente de toda educación y respeto algunas manifestaciones que se hicieron a posteriori en determinados foros de medios de comunicación digitales, manifestaciones que vienen a calificar por sí solas a quienes las expresan desde la cobardía de su anonimato.

En cualquier caso, ni la ausencia de hermanos cofrades, ni las desafortunadas opiniones de los "aburridos de turno" fueron capaces de restar importancia y valor al hecho de que una Imagen Sagrada, cuya advocación pone de manifiesto que el Amor de Jesús es Caridad y Consuelo para todos, fuese admirada por su inmensa belleza, venerada y respetada por cuantos se acercaron a Ella, y a la que seguro ofrecieron innumerables plegarias y muestras de gratitud.

Ojala que el Domingo de Ramos de 2015 podamos verla de nuevo por las calles salmantinas acompañada de los miembros de la hermandad junto a Su Hijo, Nuestro Padre Jesús Despojado. Con un poco de voluntad e ilusión, de acierto en las decisiones y en la forma de llevarlas a efecto y, por supuesto, con la ayuda de todos, el sueño de muchos podrá convertirse en realidad.

Heliodoro Ordás, en un nuevo derroche de generosidad, me obsequió con más de 600 fotografías de este "Rosario de Caridad", de las cuales he seleccionado cerca de 300 que, con su aval, comparto contigo. Espero que te gusten tanto como a mi. Gracias Heliodoro por este sublime trabajo. Un abrazo macareno amigo.





















A los ojos de la Caridad no es nunca pequeño el bien que se hace ni el mal que se evita. (Concepción Arenal)




















Aprender a mirar al pobre desde su pobreza, al enfermo desde su enfermedad o al marginado desde su marginación, es el objetivo principal de una Caridad bien entendida. (P. Luis Carlos Aparicio)






















Con las obras de Caridad nos cerramos la puertas del infierno y nos abrimos el paraíso. 
(San Juan Bosco)






















¡Cuántos actos heroicos de Caridad se pueden hacer a lo largo del día en las ocupaciones más modestas de cada jornada. (Santa Teresa del Niño Jesús)





















El Amor es la perfección del Espíritu y la Caridad es la perfección del Amor. 
(San Francisco de Sales)





















Dios es Caridad, y quien permanece en la Caridad, permanece en Dios. Ama, pues, al prójimo..., y en él verás a Dios. (San Agustín de Hipona)




















Faltar a la Caridad es como herir a Dios en la pupila de sus ojos. 
¿Hay algo más delicado que la pupila del ojo? (San Pío de Pieltrecina)





















"La Humildad y la Caridad van juntas. Una glorifica, la otra santifica" (San Pío de Pietrelcina)





















Para que sea fructífera, la Caridad debe costarnos un esfuerzo. (Madre Teresa de Calcuta)





















Hay tanta justicia en la Caridad y tanta Caridad en la justicia que no parece loca la Esperanza de que llegue el día en que se confundan. (Concepción Arenal)





















Hay una cosa que siempre nos asegurará el cielo: Los actos de Caridad y bondad con los que llenamos nuestra vida. (Madre Teresa de Calcuta)





















Te duelen las faltas de Caridad del prójimo para ti. ¿Cuánto dolerán a Dios tus faltas de Caridad —de Amor— para El? San José María Escrivá de Balaguer





















La Caridad es la reina de las virtudes. Como el hilo entrelaza las perlas, así la Caridad a las otras virtudes; cuando se rompe el hilo caen las perlas. Por eso cuando falta la Caridad, las virtudes se pierden. (San Pío de Pieltrecina)





















Tengamos siempre encendida en nuestro corazón la llama de la Caridad. (San Pío de Pieltrecina)


















Fe, Esperanza y Caridad, en admirable comunión, constituyen el dinamismo de la existencia cristiana hacia la comunión plena con Dios. SS. Francisco (Lumen Fidei)