11 diciembre 2012

Solidaridad cofrade a favor de la Asociación "Síndrome de Turner - Alejandra Grandes"

Una de penitencia y otra de gloria; dos hermandades unidas para poner en valor que, más allá de la procesión, del estandarte, de las flores o de la vara, hay aspectos en los que las asociaciones que manifiestan públicamente su fe, tanto en la Semana de Pasión, como a lo largo del año, han de sumar esfuerzos y recordar cuáles fueron los postulados para los que fueron fundadas. Algunos pueden pensar que estas acciones solidarias o de caridad tienen mucho de cara a la galería, y poco de amor... Cada uno que piense lo que quiera, pero más vale esto que nada, por poco que resulte. 

Evidentemente, en mi Semana Santa salmantina, "sobria, austera, tradicional y pura", aún queda mucho por hacer en cuanto a obras de caridad y asistenciales se refiere, pero nadie dijo que fuera fácil cambiar de mentalidad a dirigentes y cofrades que toda la vida se han dedicado a pasear el cirio o a"cargar", como aquí se dice, con su "Cristo o su Virgen". De hecho, algunos que empezaron a "escribir con buena letra" pronto han empezado a torcerse. No perderemos la Esperanza y saludemos gratamente las iniciativas de estas dos cofradía  y que a favor de la Asociación "Síndrome de Turner - Alejandra Grandes", han puesto en marcha. 

De este modo, la Hermandad de Jesús Despojado y la Archicofradía del Rosario junto a la Asociación de Capataces y Costaleros del mismo nombre, han organizado un "Rastrillo Solidario" en los sótanos de la Casa de la Iglesia de Salamanca en horario comprendido entre las 10:00  y las 12:00 horas y desde las 17:00 hasta las 21:00 de lunes a viernes y de 10:00 a 21:00 horas ininterrumpidamente los sábados y domingos. El Rastrillo permanecerá abierto desde el 10 al 20 de Diciembre de 2012, ambas fechas inclusives.

Por otro lado, el próximo día 22 de este mismo mes de Diciembre y a las 18:00 horas tendrá lugar en el Auditorio de Calatrava el Festival de Villancicos, "Maranathá", en el que participarán diferentes grupos que amenizarán la gala con canciones navideñas.

Y para concluir, esa misma noche, a las 22:00 horas y en el Apartahotel Hall 88, quien lo desee podrá participar de la cena y posterior baile, velada que contará con un sorteo de regalos y otras sorpresas. El coste de dicha cena-fiesta es de 25,00 euros para los adultos y de 15,00 euros para los niños.









10 diciembre 2012

Año de la Fe - Indulgencias Plenarias en la Basílica de la Macarena (Sevilla)


El pasado veintinueve de octubre D. Juan José Asenjo Pelegrina, Arzobispo de Sevilla, ha decretado que la Basílica de Santa María de la Esperanza Macarena, además de la Santa Iglesia Catedral y otros templos, como lugar de peregrinación de la archidiócesis de Sevilla en el que lucrarse de la Indulgencia Plenaria decretada por la Penitenciaría Apostólica el pasado 14 de septiembre durante el Año de la Fe.

De acuerdo con la establecido en el párrafo anterior, para obtener la Indulgencia Plenaria de la pena temporal de los propios pecados "se deberá acudir en peregrinación, verdaderamente arrepentido y cumplidas las condiciones acostumbradas (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre), y participar en alguna celebración sagrada o, al menos, detenerse en un tiempo de recogimiento con piadosas meditaciones, concluyendo con el rezo del Padre Nuestro, la Profesión de Fe y las invocaciones a la Santísima Virgen María."

Durante la celebración del Año de la Fe, los sacerdotes que legítimamente confiesen en la Basílica macarena gozarán en ellos de las mismas facultades que se establecen para el Canónigo Penitenciario en el c. 508 1 CIC, esto es, absolver en el fuero sacramental de las censuras latae sententiae no declaradas, ni reservadas a la Santa Sede. Estos confesores, tras advertir a los fieles de la gravedad de los pecados a los que se vincula una reserva o censura, determinarán apropiadas penitencias sacramentales, para conducirles lo más posible a una contrición estable y, si es el caso, imponerles la reparación de eventuales daños y escándalos.


El texto completo puede ser consultado en el siguiente enlace: 




Noticia publicada el 10 de diciembre en la Web oficial de la Hermandad de la Macarena. No dejes de visitarla si estás interesado/a:

http://www.hermandaddelamacarena.es/2012/12/en-la-basilica-de-la-macarena-se-podran-conseguir-las-indulgencias-por-el-ano-de-la-fe/



09 diciembre 2012

Luces de Navidad - Salamanca 2012

Diciembre suele ser ese mes raro, al menos para mi. Se dan cita en mi corazón sentimientos contrapuestos motivados por las circunstancias del pasado, también del presente. Me cuesta entender o mejor dicho, comprender, cómo podemos pasar de la alegría a la tristeza en cuestión de segundos. Cómo pasamos de no mirarnos en todo el año  y ahora nos damos unos abrazos que casi nos fracturamos las costillas. Nos entra el espíritu del "buen samaritano" y se nos llena el alma de generosida (?). Y por si esto no fuera suficiente - aunque este año la cosa esta más que "jodida" - nos pegamos la pasada con la cartera, dejando la cuenta corriente como el parque de mi casa en esta maña de domingo, tiritando y helada. ¡Venga compras, venga cenas, venga derroche sin criterio... viva la sin razón!

Y a todo esto, el ambiente de las ciudades se transforma y aparecen bombillas de colores representando estrellas, flores, arbolitos, "algunas americanadas", etc. Ingredientes para que los inconformistas llenen páginas en la red criticando estos excesos municipales, que pagaremos los contribuyentes  dicho sea de paso y que según su opinión solo son un reclamo para el comercio, para la sociedad de consumo. Yo les invito a estos "anarquistas de todo" que se preocupen también por las dietas de los políticos, los coches oficiales, los corruptos, los gastos en armamento, etc. Tal vez por ahí saquen más, aunque se necesitan más cojones para decirlo y me temo que no andan tan sobrados.

Por tanto, y como mi versión de las luces de navidad es otra, te la cuento por si te interesa y a la vez comparto contigo algunas fotografías de mi Salamanca, por si no has tenido oportunidad de verlas aún o por si me lees desde otros lares, para que veas como viste sus calles esta tierra charra.

Como decía al principio, Diciembre es un mes generalmente oscuro, un tanto rancio. Venimos de un mes, noviembre, en el que el luto ha estado presente recordando a quienes ya no están físicamente con nosotros, y nos adentramos en un tiempo en el que necesitamos darle "vida a nuestra vida". Y sólo existe alguien capaz de conseguir ese difícil propósito: el Hijo de Dios, que vendrá entre pañales, Despojado de todo, a darnos su Amor, su Palabra, su Vida.

Y en esta época de letargo invernal, necesitamos que nuestro corazón reciba luz. Luz de apertura de nuestra fe, de nuestras convicciones, de nuestra Esperanza. Nuestros antepasados colocaban candelas en sus ventanas para recibir la venida del Salvador. Hoy, evidentemente, los tiempos cambian pero el significado es el mismo, aunque algunos quieran verlo de forma diferente.

Por eso te invito a que cuando el día 25 conmemorenos su venida, tengas tu corazon lo más luminoso posible, que irradie ese brillo necesario para poder recibir a Jesús de Nazaret como el hermano que estamos esperando y que de su mano nos ha de llevar por la senda de la Paz, de la Felicidad, de la Esperanza y de la Salvación.






































07 diciembre 2012

Inmaculada Concepción de María

El Señor Dios dijo a la serpiente: Por haber hecho eso, serás maldita entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya; ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón. (Gn 3,13-14)

El ángel le dijo: No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. (Lc 1,26-33)


Son tres las solemnidades propias de la Virgen que tenemos en el calendario universal: el 1 de Enero en el que celebramos su Maternidad; el 15 de agosto en que celebramos su Asunción al cielo y el 8 de diciembre día que celebramos su Concepción Inmaculada.

En cierto sentido resulta sorprendente que celebremos con toda solemnidad la Concepción de María y en cambio, su nacimiento (el 8 de septiembre), que de entrada parecería más destacable y que es una celebración muy anterior, solamente tenga categoría de fiesta. Pero esto es así debido al entusiasmo que la celebración de la Concepción Inmaculada despertó a raíz de la proclamación como dogma por parte del Papa Pío IX, y así se ha mantenido hasta nuestros días.


Pío IX, en efecto, en 1854 proclamó como dogma que María fue preservada del pecado original desde el momento de su concepción. De hecho, esta creencia, con sus discusiones y contradicciones, se había ido abriendo paso en la Iglesia desde la edad media y se fue celebrando en diversos lugares en la fecha del 8 de diciembre, justo nueve meses antes de la fiesta de su nacimiento. Pío IX, con la definición del dogma, la convirtió en objeto de fe para todo el pueblo cristiano. Conviene señalar, por otra parte, que esta fiesta no tiene nada que ver con la virginidad de María: celebramos la concepción de María, no la de Jesús (aunque el evangelio del día corresponda al anuncio del Ángel Gabriel.


Lo más importante hoy, sin embargo, más allá de la formulación del dogma, es mirar a María y descubrir en Ella la imagen de toda la pulcritud, pureza y luminosidad que Dios quiere para todos, y que Ella vivió desde el principio. Es, nuevamente, una promesa de aquello a lo que está destinada nuestra historia de hombres y mujeres en este mundo.

Y, situada la fiesta en medio del tiempo de Adviento, se convierte en un primer anuncia de lo que significa la venida del Hijo de Dios que esperamos. Significa la liberación total y definitiva del pecado. María lo ha vivido de forma plena. Ahora nos invita, a con Esperanza, a esperar con Ella la llegada de aquél que nos abrirá para todos este mismo camino. (Texto de Josep Lligadas)


Bendita sea la Santa e Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, Madre de Dios.