04 marzo 2025
Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma de 2025 - Caminemos juntos en la Esperanza
22 septiembre 2024
El Papa concede la Rosa de Oro a María Santísima de la Esperanza Macarena
El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, ha comunicado esta mañana la concesión de la Rosa de Oro por parte del Papa Francisco a María Santísima de la Esperanza Macarena. El anuncio ha tenido lugar este mediodía en la basílica de la Esperanza Macarena, tras el rezo del Ángelus. El nuncio apostólico en España, Monseñor Bernardito C. Auza, fue el encargado de trasladar al arzobispo el mensaje de la Secretaría de Estado de Su Santidad con la concesión de tan alta distinción pontificia.
Monseñor Edgar Peña Parra, sustituto para los Asuntos Generales de la Secretaría de Estado y enviado especial del papa Francisco para el II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular, que tendrá lugar del 4 al 8 de diciembre, será el encargado de llevar la Rosa de Oro en nombre de su Santidad, y la colocará a los pies de la venerada Imagen de María Santísima de la Esperanza Macarena. El acto de entrega se hará en las vísperas de la apertura del II Congreso Internacional.
El arzobispo de Sevilla se ha trasladado esta mañana a la basílica de la Macarena para anunciar esta noticia junto al rector del templo, José María Losada; el hermano mayor, José Antonio Fernández Cabrero, al frente de la junta de gobierno de la corporación; y un nutrido grupo de fieles que se han congregado en el templo. La Rosa de Oro muestra la vinculación entre el Papa y su profunda devoción mariana. La Virgen de la Esperanza Macarena será la tercera imagen que reciba en España la Rosa de Oro, tras la Virgen de la Cabeza (2009) y la Virgen de Montserrat (2023).
Tras el anuncio por parte del arzobispo de Sevilla, el hermano mayor, visiblemente emocionado, agradeció al Santo Padre la concesión de la Rosa de Oro y renovó el permanente compromiso de la hermandad de seguir evangelizando incansablemente. Posteriormente invitó a todos los presentes a prepararse espiritualmente para este acontecimiento histórico en la hermandad. Subrayó que esta distinción pontificia es un reconocimiento a la piedad popular y mariana de toda la Archidiócesis de Sevilla, y agradeció al arzobispo su presencia y cercanía para que el Santo Padre haya otorgado este regalo que llenará del buen olor de Cristo la basílica de la Esperanza Macarena. Con el canto de la Salve concluyó el acto.
La rosa de oro simboliza la bendición papal
La Rosa de Oro es un regalo exclusivo de los pontífices para expresar reverencia a la Virgen María. Tiene raíces antiguas y simboliza la bendición papal. La tradición se remonta al papa León IX, que la instauró en 1049. A lo largo de los siglos se ha regalado a monasterios, santuarios, soberanos y personalidades destacadas en reconocimiento a su compromiso con la fe y el bien común. Antiguamente la Rosa de Oro también se concedía a las reinas, entre ellas Isabel la Católica, que fue la primera monarca en recibirla en 1493 por concesión de Inocencio VIII. Es en la segunda mitad del siglo XX cuando las entregas de la Rosa de Oro fueron escasas, comenzando a concederse a santuarios marianos.
La Rosa de Oro
está realizada en plata con un baño de oro y representa a un rosal con flores,
botones y hojas, todo ello colocado en un vaso de plata de estilo renacentista
y con el escudo papal. La Rosa de Oro es bendecida por el Papa el
cuarto domingo de Cuaresma, o Laetare. Este domingo es el que mejor expresa el
significado de la Rosa, ya que anticipa en medio de la Cuaresma la Resurrección
de Cristo y la alegría por ella. De hecho, la liturgia de ese domingo también
se reviste de ese color. La Rosa de Oro es un sacramental al ser
ungida con el Santo Crisma e incienso, quedando de esta manera consagrada.
Texto y fotografías Rosa de Oro: Archidiócesis de Sevilla.
Desde Blog de Macareno40 nos sumamos a los cientos de felicitaciones que a lo largo de estos días se están dirigiendo a la Hermandad de la Macarena, felicitación que cobra un especial sentido hacia aquellos que a lo largo de estos años han dedicado su trabajo y esfuerzo para conseguir este regalo del cielo, de la mano del Santo Padre el Papa Francisco, para la Madre de Dios.
Nuestra Esperanza Macarena
18 abril 2024
Oración del Papa Francisco por la Paz - Señor del Gran Poder, escucha nuestras súplicas
Papa Francisco: “Que no disminuya nuestra oración por la paz en Ucrania, Palestina e Israel.”
“Que no disminuya nuestra oración por la paz, por una paz justa y duradera, especialmente en la atormentada Ucrania y en Palestina e Israel. Que el Espíritu del Señor Resucitado ilumine y sostenga a quienes trabajan para reducir la tensión y alentar gestos que hagan posible la negociación”.
“Que el Señor conceda a los líderes la capacidad de detenerse un poco para tratar, para negociar”.
14 febrero 2024
Cuaresma 2024 - Tiempo de reflexión, de oración y de Caridad
Fragmentos del mensaje del Santo Padre Francisco y Fray Enrique Mora, O.D.M. para la Cuaresma de este año del Señor de 2024:
“Dios no se cansa de nosotros. Acojamos la Cuaresma como el tiempo fuerte en el que su Palabra se dirige de nuevo a nosotros: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice salir de Egipto, de un lugar de esclavitud” (Ex 20,2). Es tiempo de conversión, tiempo de libertad. Jesús mismo, como recordamos cada año en el primer domingo de Cuaresma, fue conducido por el Espíritu al desierto para ser probado en su libertad. Durante cuarenta días estará ante nosotros y con nosotros: es el Hijo encarnado. A diferencia del Faraón, Dios no quiere súbditos, sino hijos. El desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud. En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido.
Esto implica una lucha, que el libro del Éxodo y las tentaciones de Jesús en el desierto, nos narran claramente. A la voz de Dios, que dice: “Tú eres mi Hijo muy querido” (Mc 1,11) y “no tendrás otros dioses delante de mí” (Ex 20,3), se oponen de hecho las mentiras del enemigo. Más temibles que el Faraón son los ídolos; podríamos considerarlos como su voz en nosotros. El sentirse omnipotentes, reconocidos por todos, tomar ventaja sobre los demás: todo ser humano siente en su interior la seducción de esta mentira. Es un camino trillado. Por eso, podemos apegarnos al dinero, a ciertos proyectos, ideas, objetivos, a nuestra posición, a una tradición e incluso a algunas personas. Esas cosas en lugar de impulsarnos, nos paralizarán. En lugar de unirnos, nos enfrentarán.”
El pasado domingo 11 de febrero de 2024, a escasos días del inicio de la Cuaresma, unos cuantos cofrades de la Hermandad de Jesús Despojado de Salamanca tuvimos la oportunidad de escuchar la homilía que el Director Espiritual de la Hermandad nos dedicó con motivo del XII Aniversario de la Bendición de la Sagrada Imagen Titular de la corporación. Una homilía, cuyas palabras, bien podrían considerarse - al menos por lo que a mí respecta - como un auténtico prólogo y complemento de las que nos dirige el Papa Francisco en su Mensaje para la Cuaresma de este 2024.
Decía Fray Enrique Mora al inicio de su explicación que “ese día la imagen dejó de ser con su Bendición una simple obra de arte de autor y de taller, en lo que tanto se fijan las miradas del mundo, transformándose nada menos que en un icono encarnativo del rostro de Cristo. Y ahora, cuando miramos al Cielo, cuando oramos, cuando meditamos, cuando queremos traspasar con el alma el arcano de lo trascendente, esta imagen se hace vehículo que nos traslada al misterio de Dios. Y seguidamente añadió: “Pero aún nos queda pasar del frikismo de la cerviz del costal a la piedad de doblar la rodilla del cuerpo y con ella la del alma. Una hermandad que basa en la fuerza del costal para atraer hermanos y cuotas es igual al matrimonio que se basa solo en la atracción, en el flechazo y en el amor romántico.”
Quizás, para que no caiga toda la culpa, toda la responsabilidad, en la noble causa del costal y del martillo, podríamos hacer extensivo ese frikismo imperante a otros males que conviven en nuestras hermandades y cofradías y que, bajo el capirote, capuchón o antifaz, esconden otros pecados, otras “tentaciones” que nos llevan por el “camino trillado”. El ego, esa necesidad de demostrar que somos más y mejores que los demás; ese afán de superioridad y de seguridad que tanto usamos para tapar nuestras mediocridades, nuestras carencias, nuestros despojos y, por qué no decirlo, nuestra más absoluta ignorancia, dejadez y falta de responsabilidad y compromiso. Pecados como la falta de humildad, la hipocresía, la vanidad, la envidia o el rencor, nos incapacitan para vivir en fraternidad y si en un enfrentamiento y divisiones constantes, impidiendo que “la presencia imprevista de los vientos y las aguas que siempre han de venir, hagan que el edificio se derrumbe como un castillo de naipes”. O, para que se me entienda, que nos imposibiliten para pasar del “Cristo de autor al Cristo de devoción”, al “Dios es Amor”.
Sin embargo, - continua el Santo Padre - existe una nueva humanidad, la de los pequeños y humildes que no han sucumbido al encanto de la mentira. Mientras que los ídolos vuelven mudos, ciegos, sordos, inmóviles a quienes les sirven (cf. Sal 115,8), los pobres de espíritu están inmediatamente abiertos y bien dispuestos; son una fuerza silenciosa del bien que sana y sostiene el mundo. ¡Benditos esclavos y despojados del mundo!
“Que lo primero sea antes” decía el Padre Enrique Mora, es decir, “hay que ir dando pasos, con criterio, con exigencia, según la ley – estatutos y reglamentos - de los que nos hemos dotado.” Porque unos nos pasamos la vida protestando, quejándonos, desalentados por todo y por todos y luchando contra un poder establecido mientras que éste permanece apoltronado en la teoría victimista del “todo vale, todo está bien o me siento como Robinson Crusoe” y sin darnos cuenta de que es una batalla perdida y más si utilizamos las armas erróneas. Y otros, muy al contrario, “se han convertido en una cuchipanda de amigos, en unos meros fantoches donde la exaltación de la amistad les conduce al ridículo de lo chabacano porque no hay una fuerza interna para poner negro sobre blanco hasta en los pequeños detalles, que es donde se nos ve.”
En definitiva, concluyo con estas palabras de Esperanza y compromiso del Papa Francisco: “Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido. El amor a Dios y al prójimo es un único amor. No tener otros dioses es detenerse ante la presencia de Dios, en la carne del prójimo. Por eso la oración, la limosna y el ayuno no son tres ejercicios independientes, sino un único movimiento de apertura, de vaciamiento: fuera los ídolos que nos agobian, fuera los apegos que nos aprisionan.
En la medida en que esta Cuaresma sea de conversión, entonces, la humanidad extraviada sentirá un estremecimiento de creatividad; el destello de una nueva esperanza. Quisiera decirles, como a los jóvenes que encontré en Lisboa el verano pasado: “Busquen y arriesguen, busquen y arriesguen.”
30 noviembre 2023
Noviembre se despide con dolor y luto al encuentro de la Esperanza (Hermandad de la Macarena)
La
Esperanza del cristiano se basa en las promesas de amor que Dios nos ha dejado
a lo largo de la historia. Cuando leemos la Biblia, podemos oír a Dios
hablándonos al corazón. Y lo que leemos en la Biblia nos da esperanza.
Confiamos en Dios, pues Él nos ha prometido que su voluntad es siempre buena
para nosotros, ya que nos ama infinitamente, Él jamás nos falla.
Sobre la Esperanza,
el Papa Francisco dijo: "La Esperanza es la virtud del corazón que no se
cierra en la oscuridad, no se detiene en el pasado, sino que sabe ver el
mañana... Dios no defrauda: si ha puesto una esperanza en nuestros corazones,
no quiere destruirla con frustraciones continuas. Todo nace para florecer en
una eterna primavera. Dios nos hizo para florecer".
No debemos permitir que las dificultades nos roben la Esperanza. Afrontemos cada situación pensando que es un nuevo reto que Dios nos ha permitido tener para que de ella saquemos lo mejor de nosotros. No nos detengamos, no nos desanimemos, Dios es nuestra Esperanza para siempre.
Que la oración, alma de la Esperanza, sea luz en la oscuridad de quienes necesitan despojarse del dolor y el sufrimiento que les invade ante las pruebas que la vida nos presenta. Mis oraciones para ti, Oscar Rodríguez Fernández, que has partido al encuentro del Señor y para toda la familia, especialmente para tu mujer, Mariam, y para tus hijos, Oscar, Soraya e Izan.






































































