08 octubre 2010

Semillas para la reflexión - Sufrimiento escuela de Esperanza

El sufrimiento como escuela de Esperanza


La sociedad del bienestar huye del sufrimiento como de la peste. La Iglesia, por el contrario, ha hecho de la cruz su seña de identificación. ¿Cómo, por tanto, acercarnos al sufrimiento, que ciertamente llegará, sin escándalo, sino con equilibrio y verdad?

Benedicto XVI, en su encíclica Spe salvi, números 36-40, nos muestra el sufrimiento como verdadera escuela de esperanza. Resumimos aquí su doctrina.

1 – La tozuda realidad del sufrimiento

Comienza el Pontífice constatando la realidad y el origen del dolor humano: “El sufrimiento forma parte de la existencia humana. Éste se deriva, por una parte, de nuestra finitud y, por otra, de la gran cantidad de culpas acumuladas a lo largo de la historia, y que crece de modo incesante también en el presente”.

2 – La legítima lucha contra el sufrimiento

En la lucha legítima contra el sufrimiento, el Papa señala tres puntos importantes:
1º - “Conviene ciertamente hacer todo lo posible para disminuir el sufrimiento; impedir cuanto se pueda el sufrimiento de los inocentes; aliviar los dolores y ayudar a superar las dolencias psíquicas. Todos estos son deberes tanto de la justicia como del amor y forman parte de las exigencias fundamentales de la existencia cristiana y de toda vida realmente humana”.
2º - “Es cierto que debemos hacer todo lo posible para superar el sufrimiento, pero extirparlo del mundo por completo no está en nuestras manos, simplemente porque no podemos desprendernos de nuestra limitación, y porque ninguno de nosotros es capaz de eliminar el poder del mal, de la culpa, que –lo vemos– es una fuente continua de sufrimiento”.
3º - “Precisamente cuando los hombres, intentando evitar toda dolencia, tratan de alejarse de todo lo que podría significar aflicción, cuando quieren ahorrarse la fatiga y el dolor de la verdad, del amor y del bien, caen en una vida vacía en la que quizás ya no existe el dolor, pero en la que la oscura sensación de la falta de sentido y de la soledad es mucho mayor aún”.

3 – La aceptación del sufrimiento

En consecuencia el Papa nos invita, no a huir del sufrimiento, sino a aceptarlo encontrando en él un sentido y un valor: “La grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre. Esto es válido tanto para el individuo como para la sociedad. Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana. A su vez, la sociedad no puede aceptar a los que sufren y sostenerlos en su dolencia si los individuos mismos no son capaces de hacerlo y, en fin, el individuo no puede aceptar el sufrimiento del otro si no logra encontrar personalmente en el sufrimiento un sentido, un camino de purificación, de maduración, de esperanza”.

4 – La esperanza vence al sufrimiento

Concluye su reflexión el Papa indicando que la esperanza es capaz de vencer al sufrimiento por grande que sea: “En las pruebas verdaderamente graves, en las cuales tengo que tomar mi decisión definitiva de anteponer la verdad al bienestar, a la carrera, a la posesión, es necesaria la verdadera certeza, la gran esperanza de la que hemos hablado… La capacidad de sufrir por amor de la verdad es un criterio de humanidad. No obstante, esta capacidad de sufrir depende del tipo y de la grandeza de la esperanza que llevamos dentro y sobre la que nos basamos. Los santos pudieron recorrer el gran camino del ser hombre del mismo modo en que Cristo lo recorrió antes de nosotros, porque estaban repletos de la gran esperanza”.



Florentino Gutiérrez. Sacerdote

01 octubre 2010

Procesión de la imagen de Madre María de la Purísima. 19-09-2010

La imagen de Madre María de la Purísima, obra del escultor Juan Manuel Miñarro, fue trasladada en la mañana del domingo 19 de septiembre desde la Catedral de Sevilla hasta el Convento de las Hermanas de la Cruz, accediendo a San Juan de la Palma por su puerta ojival.

El cortejo partió pasadas las 12:00 del mediodía y recorrió la avenida de la Constitución, Plaza de San Francisco, Francisco Bruna, Manuel Cortina, Alvarez Quintero, Plaza del Salvador, Cuna, Orfila, Daoiz, San Andrés, Cervantes, Plaza de San Martín, Viriato, Feria y San Juan de la Palma.

La imagen fue llevada en andas por hermanos de la Hermandad de Amargura.











Mientras, en San Gil, Nuestra Madre de la Esperanza Macarena recibía la visita de numerosos devotos de dentro y fuera de Sevilla, muchos de los cuales se sorprendían al verla en su paso en pleno mes de septiembre, ajenos, claro está, a cuanto había acontecido a lo largo de la jornada anterior, jornada, que este macareno, ha grabado en su corazón para el resto de su vida. Gracias a todos cuantos habéis estado a mi lado, compartiendo momentos únicos e inolvidables, y de un modo especial a quienes desde la distancia habéis estado pendientes de mi en todo momento.












Procesión Extraordinaria de Esperanza Macarena - Beatificación Madre María Purísima (4)


El paso de la Virgen de Nuestra Señora de la Esperanza Macarena entró en su Basílica sobre las 3.00 horas del domingo 19 de Septiembre después de 24 horas en las calles de la ciudad hispalense, en las que la imagen estuvo acompañada por unas 180.000 personas en su recorrido de ida y vuelta al Estadio Olímpico, donde el sábado tuvo lugar la Beatificación de Madre María de la Purísima.

El recorrido de vuelta también lo hizo por el Puente y Parque del Alamillo, Juventudes Musicales, San Lázaro y Doctor Fedriani hasta su llegada a la Basílica. Recorrido que aglutinó a unas 120.000 mil sevillanos.

Unas 20.000 personas esperaron y disfrutaron de la Macarena en el Parque del Alamillo en dicho recorrido de vuelta. El Puente estaba "repleto" de personas, lo mismo que durante todo el recorrido, "viviéndose momentos de gran emoción en el hospital de la Macarena". Las puertas de la Basílica de la Macarena se han abierto sobre las 2.00 horas para dar paso a la cruz de guía, entrando la Esperanza Macarena una hora más tarde y cerrando así 24 horas de procesión por las calles de Sevilla.


Fotografías cedidas por Sergio Salinero, con quien tuve el placer de compartir algunos momentos durante la procesión extraordinaria, la cual siguió a lo largo de toda la jornada, "al pie del cañón", con su flamante cámara. Gracias Sergio. Estoy seguro de que el Señor nos tiene reservados muchos más momentos como los vividos junto a su Madre de la Esperanza.




















27 septiembre 2010

Beatificación Madre Paría Purísima - Procesión Extraordinaria de la Esperanza Macarena (3)

Con una puntualidad más propia de una hermandad de negro que de capa, la basílica abría sus puertas a las tres de la madrugada (hora prevista para la salida). Un gesto que agradeció con un efusivo aplauso el numeroso público que abarrotaba Resolana desde antes de la medianoche.

Se anunciaba multitudinaria, y desde luego así lo ha sido. La procesión contó con numeroso público en todo su recorrido. A la salida, en el Arco, por Don Fadrique... El paso, sin bambalinas ni varales algo que no se veía desde 1946 cuando salió por el patronazgo de la Virgen de los Reyes, se adentró por el vecindario que habita al otro lado de la Ronda Histórica. Desde luego, macareno 100%. Ellos, los vecinos de calles como Sánchez Pizjuán o la Venta de los Gatos, se volcaron con la decoración de sus fachadas. Mantones de Manila, colgaduras de damasco rojo y hasta altares colgantes en las terrazas con cuadros de la Macarena, guardabrisones, centros de flores y cortinajes con encajes. Obras efímeras hechas con amor de barrio que bien merecían algún premio por parte del distrito.

Uno de los momentos más concurridos fue el paso de la Macarena por el puente del Alamillo. Pasaban unos minutos de las seis de la mañana, cuando la Virgen de la Esperanza protagonizaba una de las fotos del día: su paso por la pasarela construida para la Expo'92 y bajo las aguas de un río, que por primera vez reflejaba el rostro de la Macarena.

Estaba a rebosar. Cientos de personas se apostaban sobre él para inmortalizar con sus cámaras de fotos, e incluso con los móviles, la imagen inédita. Los pisotones, empujones y aplausos se sucedían sobre un puente que temblaba a los sones de Pasa la Macarena.

Y como Madrugá que se precie, no faltó el momento de distensión y avituallamiento. Las frondosidades del parque del Alamillo, ya en la Isla de la Cartuja, se convirtieron en la Encarnación de la mañana del Viernes Santo. Un cortejo desperdigado, tramos de cirios apagados y papelones de calentitos para que el cuerpo se entone al relente de la amanecida. En el primer tramo del parque se había habilitado, con bastante acierto, una zona de cafetería con chocolate, café y churros.

Ya con el alba despuntando, la Virgen de la Esperanza pisó una alfombra de hojas verdes hecha para Ella por técnicos del Alamillo; así como una ofrenda floral que realizó el propio director del recinto, Adolfo Fernández Palomares.

Los ojos cansados de los trasnochadores iban presenciando el desembarco masivo de cientos de autobuses provenientes de distintos puntos de España. Llegaba refuezo para la bulla delante del paso. Era el relevo de una noche que se consumía mientras que la luz del día destapaba un cielo nublado y amenazante, para más señas, "un cielo de Viernes Santo por la mañana", como bromeaban los costaleros al salir de las trabajaderas. Alcanzada la catedral, Madre María de la Purísima aguardaba su subida a los altares.


Información:Manuel J. Fernández, Sevilla
http://www.elcorreoweb.es/sevilla/103825/madruga/historica
























Fotografías realizadas por Diego Porteros. Mucha gracias "Celata". Si tu no hubieses estado allí, esto no hubiera sido posible... Gracias también a la edicción de ABC de Sevilla por su noticia.