12 julio 2010

Hermandad de la Macarena Sevilla - Nota de Prensa

La Macarena en el Estadio Olímpico

No podía faltar en la ciudad de Sevilla, que ostenta orgullosa en su escudo el título de Mariana, la presencia de la imagen de la Virgen en el lugar escogido para la Beatificación de una de las mejores hijas de Sor Ángela de la Cruz, Madre María de la Purísima.

La razón esencial de que la imagen de la Virgen esté en los templos y allí donde la comunidad cristiana se reúne es la permanente presencia de la persona de la Virgen María en la liturgia de la Iglesia y el amor que los discípulos del Señor profesan a su Madre, ya desde los primeros tiempos. En efecto, la Santísima Virgen no sólo es la primera Custodia donde resguardar a Dios hecho hombre, la presencia orante de la Iglesia al pie de la Cruz sino, sobre todo, el crisol que mantiene y aglutina a los Apóstoles tras la Resurrección.

La colocación de los símbolos principales del cristiano: la Santa Cruz, la Imagen de la Virgen; la Palabra de Dios proclamada; la Eucaristía celebrada; la presencia de los cristianos, piedras vivas del templo de Dios, hacen de cualquier sitio un lugar idóneo para bendecir al Señor, como repetidamente han demostrado el Papa Juan Pablo II y el actual Pontífice en sus peregrinaciones a lo largo de todo el mundo. En Sevilla, estuvo el Papa en el campo de la Feria y en el Polideportivo San Pablo.

La imagen de la Virgen que tenía que estar en el altar que levantemos en el Estadio de la Cartuja para la Beatificación de Madre María de la Purísima debía de ser de gran devoción en Sevilla y conocida también por los devotos de Sor Ángela de fuera de la ciudad. Y mejor si tiene relación con las Hermanas de la Cruz.

En efecto, a Ntra. Sra. de la Esperanza Macarena le ha cantado en multitud de ocasiones la nueva Beata desde la puerta de su Convento. La Hermanas de la Cruz le han compuesto himnos y fueron las Madrinas de la Coronación Canónica. Incluso la Hermandad de la Macarena tiene dos marchas procesionales dedicadas a su relación con las Hermanas de la Cruz.

La Delegación para la Beatificación pidió al Hermano Mayor y a la Junta de Gobierno de la Macarena la presencia de la venerada Imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza en la Beatificación de Madre María de la Purísima y ellos respondieron: ¡para las Hermanas de la Cruz lo que haga falta! Inmediatamente nos pusimos a trabajar: la Delegación, la Hermandad y, por cuestiones organizativas, el Centro de Coordinación Operativa del Ayuntamiento (CECOP).

Los resultados han sido los siguientes:

Irá en su paso sin el palio

Ntra. Sra. de la Esperanza Macarena será trasladada por la Hermandad en su propio paso hasta el Estadio Olímpico el día 18 de septiembre. Por las características del acto y el escenario donde se desarrollará irá sin el palio.

Recorridos y horario

El recorrido de ida será: Basílica, Arco de la Macarena, D. Fadrique, Sánchez-Pizjuán, Venta de los Gatos, Alberto Jiménez-Becerril, Glorieta Olímpica, Alamillo, Parque del Alamillo (salida norte), Entrada por Túnel Norte Estadio Olímpico.

El itinerario de regreso a la Basílica será: Estadio Olímpico, Túnel Norte, Acceso al Parque del Alamillo por zona norte, Glorieta Olímpica, Puente Alamillo, Juventudes Musicales, San Lázaro, Dr. Fedriani, San Juan de Ribera, Andueza, Arco y Basílica.

La Santísima Virgen accederá a una de las puertas del Estadio a las 8:15 de la mañana, colocándose en el altar de la Beatificación a las 9. La Hermandad saldrá de la Basílica a las 3:00 de la madrugada.

De vuelta, la cruz que abre la procesión, estará en la puerta del túnel norte del Estadio a las 18:00 horas y entrará aproximadamente en la Basílica a las 2:00 de la mañana del día 19 de septiembre.

Evitar obstáculos en la vía pública y lanzadera de Tussam

La propia Hermandad ha tenido en cuenta, a la hora de la decisión final sobre el recorrido, la ausencia de obstáculos en la vía pública. También se ha valorado, con el visto bueno del CECOP, que el cortejo procesional no tuviera en ningún momento colisión con la lanzadera que la empresa municipal Tussam dispondrá ese día para cuantas personas deseen trasladarse al Estadio para asistir a la Beatificación.

Agradecimiento de la Delegación para la Beatificación al Ayuntamiento

Por otra parte, en orden a la coordinación de los servicios públicos a prestar por la Corporación municipal al acontecimiento de la Beatificación, hay que señalar y agradecer el intenso trabajo desarrollado por el Ayuntamiento de Sevilla.

En efecto, ya a principios del mes de mayo de 2010, la Delegación Diocesana para la Beatificación de la Madre María de la Purísima, responsable por parte de la Archidiócesis de Sevilla y de la Congregación de las Hermanas de la Cruz de la organización de los actos de la Beatificación, inició los contactos con el Excmo. Ayuntamiento de Sevilla.

Por su parte, el Ayuntamiento, a partir de la carta de invitación remitida por el Arzobispo de Sevilla al Sr. Alcalde, había ya establecido un dispositivo al efecto, en el que participaban las Delegaciones de Presidencia y Cultura, de Convivencia y Seguridad, incluyendo al CECOP, (coordinado con las Delegaciones de Fiestas Mayores, Movilidad, Parques y Jardines, Salud y Consumo y Medio Ambiente, así como Tussam, Lipasan, Distritos Municipales y Estadio Olímpico) Participaban también Emasesa y Giralda Televisión.

La Delegación para la Beatificación y el dispositivo municipal han celebrado hasta hoy dos reuniones plenarias y varias más a nivel operativo en un ambiente de cordial colaboración que ha tenido como fruto diversos acuerdos a aplicar en relación con el programa de actos previstos para los días 18 y 19 de septiembre próximos:

Servicios municipales

1. La gestión, por los servicios municipales, de la ordenación del tráfico y aparcamientos en torno al Estadio Olímpico, las actuaciones pertinentes de la Policía Local, la limpieza del entorno del Estadio, refuerzo de la líneas de Tussam y el funcionamiento de servicio de lanzadera desde la Barqueta al Estadio, tanto en la mañana como en la tarde del sábado 18 de septiembre, la retransmisión de la Beatificación por Giralda Televisión que gozará en exclusiva de la señal de forma gratuita. Estos servicios se aplicarán también, en lo que resulte necesario, el domingo 19 para la Misa de Acción de Gracias en la Catedral y posterior procesión de traslado de la imagen de la nueva Beata a la Casa Generalicia de las Hermanas de la Cruz.

Integración de la Hermandad de la Macarena

2. Al incorporarse al programa de actos la procesión de la imagen de Ntra. Sra. de la Esperanza Macarena al Estadio en la madrugada del sábado 18 de septiembre para ser colocada en el presbiterio de la Misa de Beatificación y su vuelta a su Basílica en la tarde del mismo día, la Hermandad de la Macarena se ha integrado en el dispositivo de coordinación a los efectos pertinentes en relación con los servicios municipales.

Si es justo reseñar el esfuerzo del conjunto de la Corporación Municipal para la puesta en marcha de este dispositivo, no lo es menos agradecer la generosidad, disponibilidad y alegría que la corporación macarena ha puesto para que este día histórico para la ciudad, la Iglesia de Sevilla y las Hermanas de la Cruz pueda contar con la presencia inigualable de Nuestra Señora de la Esperanza.

Otros dispositivos

3. El Ayuntamiento de Sevilla, complementariamente a la organización eclesiástica del evento, también prepara:

El dispositivo de recepción de los autocares en coordinación con la organización y Estadio Olímpico

Rutas a pie con el camino de la Beatificación desde el casco histórico de la ciudad.

Retransmisión en directo de la Beatificación y traslado de la Virgen Macarena.

Se diseñará un Plan Específico de Coordinación para el evento, siguiendo los mismos patrones que en el dispositivo de Semana Santa, Fiestas de Primavera, etc.

Los servicios operativos municipales estarán integrados en el plan de trabajo: Beatificación, Actos Catedralicios y Traslado de la Macarena.

Dispositivo coordinado para preparación administrativa de los eventos: licencias, autorizaciones, uso vía pública, etc.

Una jornada memorable

El objetivo es único; tanto la Archidiócesis, como las Hermanas de la Cruz, Hermandad de la Macarena y Ayuntamiento de Sevilla pretenden, con esta suma de voluntades y esfuerzos, propiciar unas jornadas que queden en la memoria de todos cuantos participen en ellas; que los próximos días 18 y 19 de septiembre la ciudad se convierta en fiel reflejo de ese espíritu de servicio, humildad, entrega, alegría y acogida que distinguió toda la vida de este excepcional espejo de Santa Ángela de la Cruz que fue Madre María Purísima de la Cruz.

09 julio 2010

Novena a la Virgen del Carmen - Salamanca 2010

Desde ayer día 8 y hasta el próximo día 16 la Iglesia de los Carmelitas Descalzos de Salamanca, sita en la céntrica calle de Zamora 59, acoge su tradicional Novena a la Virgen del Carmen. Esta comienza a las 7.30 de la tarde con el rezo del Santo Rosario, el cual es dirigido por los miembros del Carmelo Seglar y de la Cofradía del Carmen. Seguidamente tiene lugar el ejercicio de la Novena.

A las 8.00 se celebra la Santa Eucaristía que este año está presidida por D. Eusebio Navarro Gómez, Carmelita Descalzo de la Orden salmantina.

El próximo viernes día 16 tendrá lugar la Solemnidad de la Virgen del Carmen, comenzado a las 7.30 de la mañana con el Rosario de la Aurora que discurrirá por las calles próximas al convento, visitando como ya es tradición la Parroquia del Carmen, la Plaza de Santa Teresa y el convento de las RR.MM. Isabeles.

A lo largo del día se llevarán a cabo varias misas: 8,30 - 11,00 - 12,00 - 13,00 por la mañana y 20,00 (Misa Solemne) y 21,00 por la tarde.

Durante los días de la novena está instalada una mesa donde se pueden adquirir diferentes y variados libros dedicados a Santa Teresa o San Juan de la Cruz, así como otros tantos escritos por el propio Eusebio Navarro o Miguel Márquez, Provincial de la Orden de Castilla. También se pueden adquirir rosarios, pines, llaveros, etc. y, por su puesto, el escapulario del Carmen.












05 julio 2010

Manuel García García - Beatificacion de Madre María de la Purísima


En la vida siempre hay prioridades, situaciones que van condicionando la existencia, que nos motivan o nos desesperan. Experiencias que llevan muchas veces a conformar un modo de ser. Uno, con el paso de los años, va repasando los momentos que van delimitando los comportamientos y los usos de la vida.

Una de las principales herramientas, para recuperar los instantes, las alegrías, las penas e incluso a las personas, es la memoria. Sin ella seríamos menos felices, más inseguros y tal vez, menos humanos. Sin ellas las figuras se desharían en la niebla, no podríamos recuperar la alegría en el rostro de nuestras madres, ni nos acercarían las risas de la juventud, que parece ahora una etapa tan distante.

El tiempo ha sedado mis conductas y ha aposentado en mi espíritu la calma. Los años, que dan tanta experiencia y tanta sabiduría, van ampliando la visión de un mundo que más parece abocado al sin sentido y a la locura que al sosiego que me reclaman.

Tengo imágenes claras, extrañamente, de una pareja de monjas caminando por una calle en busca del convento. Las observo sin interés porque he acostumbrado mi visión a estos encuentros. La plaza de abastos de la Encarnación tiene estos privilegios; pasan con la humildad en sus hábitos las Hermanas de la Cruz cada mañana y una amanecer la Virgen de la Esperanza acaricia los muros donde la gente acude en busca del sustento diario.

Mantengo la certeza de que siguen pasando, con un hálito de santidad tras ellas. Ya nos las veo tan a menudo porque los años y los designios de Dios me han encomendado otras tareas, otros servicios. Setenta y cinco años ininterrumpidos de permanencia en mi Hermandad de la Macarena han servido para adquirir una filosofía vital que dicta normas y conductas de Esperanza. Sin Ella algunos no podemos entender la existencia y por eso cada día, en mi condición de Hermano Mayor, encamino mis pasos hacia la casa de la Madre Dios para intentar cumplir, con la esperanza de no defraudarles, con las obligaciones que me delegaron mis hermanos cuando me eligieron.

Aquella mañana se tambalearon las estructuras de mis sensaciones. He de reconocer que soy algo temperamental y a veces incapaz de controlar mis alegrías. Me gusta compartir mis emociones con la gente que quiero y disfrutarlas en común. Llegué a la basílica con unos propósitos distintos a los que la Providencia me tenía previstos. Apenas unas horas antes habíamos despedido, Corporativamente, a la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de la Macarena y todavía se aferraban a las paredes del Arco los vivas y la alegría de la partida para el encuentro con la Madre de las Marismas. Esperaba el tránsito de las horas porque aquella misma tarde el equipo de mis amores futbolístico disputaba una nueva final de la Copa del Rey, que luego ganó merecidamente. Pues bien todo aquello pasó a un segundo término cuando en el atrio D. Luis Rueda, Delegado Episcopal para la Beatificación, que me esperaban y a quien acompañaba D. Manuel Soria, me trasladó la propuesta; que la Virgen de la Esperanza presidiera el acto de beatificación de Madre María de la Purísima. ¿Qué sentí? ¿Qué recorrió en aquellos momentos mis sentidos? Pues la alegría inmensa de recibir una gracia de esta dimensión. Pienso en la Virgen y mis ojos imploran su intercesión. La decisión, les explico, he de consensuarla con mi Junta de Gobierno. Convoco al Cabildo de Oficiales con carácter urgentísimo para el día siguiente. Oficiales que retornan de Barcelona un poco antes de lo previsto; otros que deshacen el camino que les lleva hasta el Rocío. Expongo la propuesta. La unanimidad es absoluta, sin objeciones.

Para mí, como Hermano Mayor, ha significado una de las satisfacciones más grande que podría presentarse en una legislatura. La Virgen de la Esperanza con las Hijas de Santa Ángela para elevar a los altares a Madre María de la Purísima, ejemplo de abnegación y alegría en el servicio a Dios.

Las Hermanas de la Cruz son Madrinas de la Coronación Canónica y, amén de unirnos estrechísimos lazos, Hermanas de Honor de nuestra Corporación.

Manuel García García
Hermano Mayor de la Hermandad de la Macarena

Información: Hermandad de la Macarena.
http://www.hermandaddelamacarena.es/

22 junio 2010

La Misericordia del Gran Poder



La tarde-noche del domingo 20 de Junio de 2010 pasará a la historia de la hermandad sevillana ubicada en la plaza de San Lorenzo como una de las fechas más tristes que se recuerden.

El periódico ABC, en su sección dedicada a la capital hispalense, reflejaba la noticia con las siguientes palabras:

Sevilla vivió anoche un auténtico “shock”; uno de esos hechos que tocan las entrañas de la ciudad, sus bases, su rico patrimonio sentimental: el Gran Poder, el Señor de Sevilla, fue atacado durante la misa en su basílica por un individuo que acabó arrancándole a la imagen parte de la túnica, de la camisa y el brazo derecho, descolgado de su articulación. Fue al final de la misa de las 20.30. Según narró el propio hermano mayor de la Hermandad del Gran Poder, Enrique Esquivias, minutos después del incidente, un hombre “de aspecto normal y de unos 40 años” se acercó a la parte trasera del camarín, realizando el recorrido del habitual besapié, que es permanente en el Gran Poder. Nadie vio nada extraño en su comportamiento, pero al llegar a los pies del Cristo, esta persona dejó en el suelo la mochila que portaba, comenzó a dar patadas al pedestal y se agarró a la manga de las vestiduras del Señor, tirando con fuerza de ellas en repetidas ocasiones. De hecho, llegó a encaramarse sobre el propio camarín, agarrando directamente la imagen, hasta acabar arrancando el brazo derecho. Además, propinó a la talla, enfurecido, algunos golpes.

En ese momento, y en pleno ataque de histeria de muchos de los presentes, el sujeto fue reducido por un par de agentes de paisano de la Policía Nacional que, casualmente, se encontraban en el templo en ese momento. Al ser interceptado, ya en la sacristía, este hombre aseguró a los policías que había atacado al Gran Poder porque se consideraba “el hijo de Dios” y que traía “un mensaje”.

Bien, esta es en síntesis la crónica de la noticia. Noticia que corrió como la pólvora entre los hermanos, entre los círculos cofrades, y de la que se han hecho eco todos los medios de comunicación, tanto escritos como hablados, o de la propia red.

Se trata, sin duda, de un hecho cuando menos lamentable y deplorable, que para los hermanos y devotos del Señor del Gran Poder, seamos o no de Sevilla, tiene una importancia radicalmente distinta a la de cualquier otra persona. Pues detrás de la venerada imagen del Señor se esconden muchos momentos de oración, de plegarias, de gratitud, de promesas y ofrendas,… Detrás del Señor del Gran Poder está nuestra más profunda y sincera manifestación de fe, están nuestras raíces cristianas.


Mucho se ha escrito en foros, en artículos de opinión; mucho se ha hablado al respecto de lo ocurrido y miles han sido las reacciones. La noche del domingo, cuando en Salamanca nos enteramos de lo ocurrido, los chats echaban humo. La mayoría de las reacciones y manifestaciones no son apropiadas de reproducir en este blog, pero podéis imaginaros hacia quién iban dirigidas y de qué modo.


Pero hubo una diferente a todas, tanto en la forma como en el fondo. Y no podía ser otra que la realizada por mi buen amigo y secretario de la Hermandad de Jesús Despojado de Salamanca, Oscar García. Él fue el único que reparó en que la persona que “atentó” contra el Señor de Sevilla debía ser una persona con problemas psíquicos. “¿Qué le habrá pasado por la mente de este hombre para actuar así?” Me preguntó Oscar. “¿La muerte de un familiar, un despido laboral, o tal vez un perturbado mental? Que el Señor le perdone”. Estas fueron sus palabras, ésta fue su reacción.


Y creo que así debe ser. Más allá del arrebato del momento; más allá de las reacciones viscerales que nos pueda producir tan vil acto; más allá de la impotencia que nos invada nuestra mente, las palabras de Oscar García han de ser nuestro modelo de reacción como verdaderos cristianos. Estoy seguro de que el Señor, en su infinito Gran Poder y Misericordia, intercedió ante el Padre para que esta persona fuese redimida de su falta, de la misma manera que lo hizo en la Cruz antes de morir.

Cuestión a parte es la justicia de los hombres, la justicia civil o penal. No voy a entrar a si es un atentado contra el patrimonio, que seguramente lo será; tampoco seré yo quien determine su estado mental, pues para eso hay profesionales. De lo que si estoy convencido es de que si ha de pagar por su acto, será así.


Lo importante ahora, a mi juicio, está en restaurar los daños materiales, que a priori no parecen ser muchos según las noticias de los restauradores y que el Señor pueda estar de nuevo al culto de todos los que sentimos nuestra devoción por El. Estoy seguro, porque ya ha dado pruebas de ello, que la Junta de Gobierno que preside Enrique Esquivias, adoptará las medidas necesarias para prevenir hechos como éste. Y lo hará de una sola forma: “como se hacen las cosas en la Hermandad del Gran Poder”.


En definitiva, sin querer entrar en si se le da más importancia a un atentado a una Imagen del Señor que a otros acontecimientos de nuestra vida; sin querer entrar en debates interesados sobre si la Iglesia es o no merecedora de ellos; sin querer entrar en si las cofradías y hermandades han de proteger más o menos a sus Imágenes Titulares,… concluyo con mi solidaridad hacia la corporación de San Lorenzo, haciendo votos para que hechos como éste no se vuelvan a reproducir nunca más y enviando un cariñoso abrazo a todos los hermanos y hermanas del Gran Poder - en especial a mi querido amigo y hermano Antonio Vargas - los cuales estoy convencido de que dirigidos por su Junta de Gobierno, sabrán estar a la altura de las circunstancias.