07 marzo 2010

La Semana Santa de Écija - Miércoles Santo

Real Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Coronación de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo, San Marcos, San Roque, Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores, Sagrado Corazón de Jesús y San Juan de Dios

Sede: Iglesia Parroquial de San Gil
Año de fundación: 1563
Hermano Mayor: D. José María Valseca Montaño
Web: http://www.hermandadsangil.es/

Las primeras noticias sobre la existencia de una cofradía de San Marcos en Écija se remontan a la Edad Media; por entonces la cofradía tenía carácter hospitalario y sus funciones eran amparar a pobres enfermos y desvalidos de la ciudad y fomentar el culto al santo titular. Gracias a la documentación conservada, sabemos que el hospital de la cofradía de San Marcos ya existía en 1429. La cofradía logró subsistir hasta 1570, año en que Felipe II decretó una reducción de hospitales.

Pocos años después de estos hechos, un clérigo de la parroquia de San Gil, llamado Cristóbal Merino, se encargó de reorganizar a los hermanos de la recién desaparecida cofradía hospitalaria de San Marcos y de imprimirle carácter penitencial, agregándole la advocación de la Coronación de Nuestro Señor Jesucristo. La nueva hermandad vio aprobada su Regla por Alonso Fajardo, Provisor del Arzobispado de Sevilla, el día 25 de septiembre de 1581. Dicha Regla se compone de cuarenta y tres capítulos, a los que se añadieron dos más en 1583 para agregar la advocación de San Roque.

La incorporación de San Roque, santo protector para las epidemias, puede justificarse por el duro embate sufrido por la población ecijana el año anterior. En 1581, una plaga de langosta, seguida de un periodo de sequía y hambre afectaban a la comarca de Écija; convertida la ciudad en campo abonado para la propagación de la peste, la epidemia se declaró en febrero de 1582, prolongándose hasta finales del mes de julio y provocando una gran mortandad entre la población.

La construcción, durante el siglo XVIII, de una suntuosa capilla en la parroquia de San Gil, dotada de hermosos retablos para sus imágenes, vino a confirmar su consolidación como una de las cofradías con más arraigo de Écija. A su esplendor en el siglo XVIII contribuyó asimismo la aceptación por parte de Felipe V, en 1702, del cargo de Hermano Mayor Perpetuo, con derecho a sucesión.

En su Regla fundacional, se fija el Lunes Santo para la anual Estación de Penitencia. Este día se mantendría hasta 1891, año en que se trasladaría al Miércoles Santo. Del cortejo procesional hoy forman parte tres pasos: Coronación de Espinas, Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores.

El Señor de la Coronación fue originariamente un Ecce Homo de autor anónimo del Siglo XVIII, que fue reformado por Don Santiago Blaglieto en 1864 al que le incorporó piernas, transformandolo en Señor de la Coronación. En 1991 fue nuevamente restaurado por Don Rafael Amadeo Rojas realizandole nuevas piernas talladas.

Las figuras que acompañan al Señor de la Coronación son obras de Don Rafael Amadeo Rojas (1992-1998) y representan a un sayón y un soldado romano coronando de espinas al Señor, un centurión en actitud dialogante con Poncio Pilatos y un sacerdote hebreo.

Toda la composición procesiona sobre un paso tallado en madera de cedro en los talleres de Antonio Díaz de Sevilla (1990), en estilo barroco con seis candelabros de guardabrisas. En las esquinas las figuras sedentes de los cuatro evangelistas, tallados y policromados, con los ropajes estofados, obra del escultor Don Antonio Castillo Lastrucci, adquiridos en 1967 a la hermandad de San Vicente de Sevilla.











El Santísimo Cristo de la Salud, conocido popularmente como el Santísimo Cristo de San Gil, es una escultura de autor anónimo fechada a mediados del XVI, formando en sus orígenes la escena del Calvario, con una imagen de Nuestra Señora y San Juan, que figuran actualmente en el retablo mayor de la Capilla de la Hermandad.

El Stmo. Cristo fue restaurado en 1985 por Don Luis Álvarez Duarte. La Cofradía procesionó desde su fundación a este Santo Cristo, pero no fue de su propiedad hasta 1614.

El actual paso del Stmo. Cristo de la Salud fue realizado entre 1967 y 1971 en madera de caoba de Guinea en su color, en estilo neobarroco por Don Antonio Martín de Sevilla. Las cartelas realizadas en plata de ley, reproducen diversos motivos alusivos a la Hermandad y fueron realizadas por Díaz Roncero de Córdoba, junto con los apliques, las cartelas de las esquinas representan a los Cuatro Padres de la Iglesia, por Manuel de los Ríos.

Ésta iluminado en sus esquinas por cuatro gruesos hachones, y en los entrantes del canasto, ocho faroles en metal plateado de Manuel de los Ríos.






La Imagen de Ntra. Sra. de los Dolores es de autor anónimo del siglo XVII, restaurada en 1985 por Don Luis Álvarez Duarte.

En la Estación de Penitencia es portada en paso de palio, realizada su orfebrería en metal plateado, respiraderos, varales, peana, candelabros de cola, jarras y candelería en el periodo 1971-1976.

El manto y la saya que visten a Ntra. Sra. están bordadas en oro fino sobre terciopelo en 1886 por Dña. Ana Antúnez de Sevilla. El techo de palio bordado en oro sobre terciopelo granate en 1945, y las bambalinas realizadas en 1972 por Joaquín Ojeda en bordados de aplicación.

La corona en plata sobredorada de Manuel de los Rios en 1982.







El Cristo de la Salud es el símbolo de la devoción de los ecijanos. El fervor que despierta la imagen del crucificado es una de las escenas más emocionantes de la Semana Grande Ecijana. Al gran número de hermanos que acompañan a los tres pasos, se suman cada año un raudal de personas que hacen su estación de penitencia con San Gil.

La Real Archicofradía de Nazarenos de la Coronación de Espinas de Nuestro Señor Jesucristo, San Marcos, San Roque, Santísimo Cristo de la Salud y Nuestra Señora de los Dolores, más conocida como San Gil, sale la tarde de Miércoles Santo de la Parroquia del mismo nombre a las siete de la tarde.

Por ser el Ayuntamiento de Écija Hermano Mayor Honorífico de la Cofradía del Cristo de la Salud, el Alcalde de Écija, asiste a la procesión en representación del Consistorio. Además, por la mañana el regidor astigitano visita el templo, sito en el barrio del Picadero, para realizar la tradicional ofrenda floral a los titulares de la Hermandad.

Esta hermandad es la mas seguida por todos los ecijanos y cuenta con muchísimos devotos tanto fuera de Écija como en otras provincias españolas e incluso en el extranjero.


(Textos e imágenes cedidas por Yolanda García)

28 febrero 2010

María Stma. de la Esperanaza Macarena vestida de hebrea - Sevilla 2010

Dejad pasar a la Virgen
al Redentor abrazad
rendid los picos al suelo
hacedlo por caridad.


Por la cuesta del calvario
va el Señor muy fatigado
que para llegar vivo
un Cirineo le ha ayudado.


Estrellas en dos en dos
Luceros en cuatro en cuatro
le van alumbrando a la Virgen
la noche de Viernes Santo.


Donde vas Virgen querida
a deshoras de la noche
si vas en busca de tu hijo
ya lo entierran esta noche.


Donde vas tú, madre mía,
y madre de nuestro Dios
yo te pido con fervor
que acabes con las guerras
y también con los rencores
que nuestros pechos encierran.



(Saeta a la Virgen María – Autor desconocido)
Prohibida la reproducción de las imágenes sin permiso del autor. Gracias

Besapié en honor de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia 2010 - Sevilla

Misericordia, Señor, que he pecado,
tenme piedad, oh Señor.
Crea en mi un puro corazón;
renuévame, Señor, con tu Espíritu.


Misericordia, Dios mio, por tu amor,
por tu compasión borra mi culpa;
lávame a fondo de mi delito,
de mis faltas purifícame.


Pues mi delito yo lo reconozco,
sin cesar mi culpa está ante mi;
contra ti, contra ti solo pequé
lo malo a tus ojos cometí.


Crea en mi un puro corazón
renuévame con firme Espíritu;
no me rechaces lejos de tu rostro,
no me quites tu Espíritu.


Vuélveme el gozo de tu salvación
con generoso Espíritu afiánzame;
abre mis labios y proclamaré
tu alabanza, oh mi Salvador.



(Montaje realizada por Antonio Márquez)

(Prohibida la reproducción de las fotografías sin permiso del autor)

Semillas para la reflexión - Cuaresma 2010

Queridos amigos:

La cuaresma es tiempo de reflexionar sobre nuestros pecados. La soberbia no se puede olvidar.

Un abrazo

Florentino Gutiérrez (Vicario General de la Diócesis de Salamanca)


PECADO DE SOBERBIA

Si el refrán dice que “el oro hace soberbios, y la soberbia, necios”, Don Bosco sentencia: “El principio de todo vicio es la soberbia”. Detengámonos en este pecado.

1.- La soberbia en la Escritura:

El libro de los Proverbios dice: “Yahvéh destruye la casa de los soberbios, y mantiene en pie los linderos de la viuda” (15, 25). El libro del Eclesiástico se detiene más en el orgullo: “Odioso es al Señor y a los hombres el orgullo… ¿Por qué se enorgullece el que es tierra y ceniza?... El comienzo del orgullo del hombre es alejarse del Señor, cuando de su Hacedor se apartó su corazón. Que el comienzo del orgullo es el pecado, el que se agarra a él vierte abominación. Por eso les dio el Señor asombrosos castigos, y los abatió hasta aniquilarlos. Los tronos de los príncipes los volteó el Señor, y en su lugar sentó a los mansos. Las raíces de los orgullosos las arrancó el Señor, y en su lugar plantó a los humildes” (10, 7-15). Ya en el Nuevo Testamento, María canta: “Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios de corazón. Derribó a los potentados de los tronos y exaltó a los humildes” (Lc 1, 51-52). Y Santiago ratifica: “Dios resiste a los soberbios y da su gracia a los humildes” (Sant 4, 6).

2.- La soberbia en la Tradición:

Santo Tomás, confirmando la opinión de San Gregorio, consideraba a la soberbia como la reina de todos los vicios. Al darle esta preeminencia lo toma en su significado más formal y completo. Entiende que es esa estructura mental en la que un hombre, a través del amor a la propia valía, aspira a alejarse de la sujeción a Dios Todopoderoso y no hace caso de las órdenes de los superiores. San Agustín afirmó lo siguiente: “La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano”. San Jerónimo comentó: “No se le acusa en la Sagrada Escritura (al rico Epulón) de poseer sus riquezas inicuamente, ni que derrochó con meretrices, ni de ser homicida o de haber cometido cualquier otro crimen, sino que, si examinas lo que está escrito en el Evangelio, verás que su mayor pecado, entre todos los pecados, fue la soberbia: en su hartura y abundancia no tuvo conmiseración con aquel que yacía ante sus puertas cubierto de úlceras”.

3.- La soberbia en el Magisterio:

El Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1866, nos sitúa la soberbia como el primero de los pecados capitales: “Los vicios pueden ser catalogados según las virtudes a que se oponen, o también pueden ser comprendidos en los pecados capitales que la experiencia cristiana ha distinguido siguiendo a S. Juan Casiano y a S. Gregorio Magno. Son llamados capitales porque generan otros pecados, otros vicios. Entre ellos soberbia, avaricia, envidia, ira, lujuria, gula, pereza”. Más adelante señala a la soberbia como fuente de otros pecados: “El odio a Dios tienen su origen en el orgullo; se opone al amor de Dios cuya bondad niega o lo maldice porque condena el pecado e inflige penas” (nº 2094); “La envidia procede con frecuencia del orgullo” (nº 2540).

4.-La soberbia en la Cultura

He aquí un mosaico de opiniones sobre la soberbia: Francisco de Quevedo y Villegas, escritor español: “Ruin arquitecto es la soberbia; los cimientos pone en lo alto y las tejas en los cimientos”.Más fácil es escribir contra la soberbia que vencerla”. Nicolás Maquiavelo, historiador y político italiano: “La naturaleza de los hombres soberbios y viles es mostrarse insolentes en la prosperidad y abyectos y humildes en la adversidad”. Por fin, Martín Lucero, expuso: “Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda”.