11 octubre 2024

Procesión Magna Mariana Cáceres 2024 - María Santísima de la Pureza (Despojado)

Ha pasado prácticamente una semana y es imposible dejar de pensar, de recordar, de poner en valor todo lo acontecido el pasado sábado 5 de Octubre durante la Procesión Magna Mariana organizada en Cáceres con motivo del Centenario de la Coronación de su Patrona. 

Y digo que es imposible porque Ella estaba allí. ¿Qué quién es Ella? Pues sencillamente, nada más y nada menos, que la Madre de Dios. O, dicho de otro modo, María Santísima de la Pureza. No sé si “Lealtad hecha Pureza o Pureza hecha Lealtad”, o ambas cosas. 

El caso es que, desde el pasado mes de junio - algunos mucho antes - la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario de Fátima y Penitencial Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Lealtad Despojado de sus vestiduras, María Santísima de la Pureza y San Juan Evangelista de Cáceres puso la maquinaria en marcha para estar la altura de tan magno acontecimiento, nunca mejor dicho, y especialmente porque Nuestra Madre iba a llenar la capital cacereña con su Bendita Pureza. 

Con la Junta de Gobierno a la cabeza y un nutrido número de hermanos y hermanas, allí estábamos los afortunados que teníamos la responsabilidad de ser sus costaleros y costaleras o los ojos de estos, como es mi caso. Estoy absolutamente seguro de que no todo salió como esperábamos, de que hay bastante que mejorar o corregir (al menos por la parte que a mí me toca) y también mucho que aprender. 

Pero algo que no se puede negar es que todo se hizo como se hacen y se vienen haciendo las cosas en esta joven hermandad: con criterio, con rigor, con seriedad, con elegancia, con respeto, con ilusión, con trabajo, con sacrificio, con esfuerzo… ¡con Amor! Y con mucha Pureza. 

No quisieron faltar a esta memorable cita Juan Jiménez González y Pablo Porras Castro, los imagineros artífices de ambas Sagradas Imágenes, junto al vestidor de las mismas Francisco Mira Montoro, y gentes procedentes de localidades cercanas y algún “despojado” procedente de Salamanca como José Ignacio González y Bruno Tejerina acompañados de Carmen e Isabel, Álvaro Izquierdo Molas, José Antonio Arroyo Villoria y Antonio Arroyo Miguel o el “reportero cofrade” Roberto García Luis (Flagelado3), entre otros y otras. Amén de Antonio Diaz, Alfredo Zapirain y Juan Luis Estévez (gracias una vez más) formando parte de la cuadrilla de costaleros. 

Y, por supuesto, María del Pilar Pérez GómezPilar Pérez Fotografía quien – objetivamente hablando – se ha superado con este macro e impresionante reportaje de fotografías (más de 300) y cerca de 2 horas de vídeo. Un trabajo que no comenzó el sábado, si no que ha estado presente en los ensayos del paso, sirviéndonos de gran ayuda. Gracias por acompañarme, por soportar este ritmo de vida que te impongo y por tus maravillosas fotografías sin más cuales no podríamos recordar que los sueños se hacen realidad si uno pone todo su corazón en que así sea. ¡Gracias Pilar de todo corazón y felicidades por tu onomástica que mañana celebraremos en tu honor y en el de la Virgen del Pilar! 

Pilar, además de ceder su trabajo para este post, ha querido que las fotografías que recogen momentos de los miembros de la Hermandad de Jesús Despojado o de otras hermandades, no lleven marca de agua para que podáis guardarlas como recuerdo. Para hacerlo con toda la resolución, os aconsejo que abráis la fotografía en una ventana o pestaña nueva y después la guardéis en vuestro dispositivo.

Solo me queda dar las gracias igualmente a mi Hermano Mayor (Alberto Portillo, los que no sepan que aprendan) y a la Junta de Gobierno, a nuestro Director Espiritual (muchos como usted D. Diego Zambrano), a mis hermanos y hermanas, a los que nos acompañasteis desde Salamanca y otros lugares, a la Banda de Música de Zafra y a la Banda de CC yTT del Santísimo Cristo del Humilladero de Cáceres, etc. 

Y, como no puede ser de otra manera, a mi capataz Jorge Sánchez (gracias por tu confianza y perdón por mis errores) y a mis compañeros de equipo de capataces, junto a mi gente, mi gente buena, mis chicas y chicos de la cuadrilla de costaleras y costaleros a los que me une algo más que la devoción a Jesús de la Lealtad Despojado y a su Bendita Madre de la Pureza: su afición, su pasión, su entrega y muchas horas juntos que unen, que hacen cuadrilla, hermandad y mucho cariño.






















































































































































































































































































































04 octubre 2024

Hoy despedimos a José Gerardo Garrido Escobar - Salamanca

 

Dice la sección de noticias del Tanatorio San Carlos Borromeo de Salamanca que “hoy despedimos a José Gerardo Garrido Escobar”. Con todos los respetos, considero que es demasiado escueto el contenido de la noticia tratándose de alguien como él. 

Hoy, 4 de octubre de 2024, ha marchado al encuentro con el Señor, el Doctor Garrido, el tío Gerardo, el papá de María Eugenia, Patricia, Fran y Carolina. Sí, el marido de Carol, la que vino de Alaejos con sus hermanas y sé dejo la espalda y su juventud en la peluquería de la calle Dorado Montero. 

Porque “los Garridos” son así, con más o menos estudios, pero especialmente currantes y cariñosos. Pues, para ello, el tío Gerardo puso todo su empeño cuando vino desde Colombia a estudiar en nuestra ilustre universidad. 

El Doctor Garrido nunca quiso destacar, pero no lo logró. De acuerdo que no era conocido como otros facultativos por sus logros en alguna especialidad. Sencillamente porque en la placa de su consulta ponía (virtualmente) Doctor Gerardo Garrido, Doctor especialista del corazón (no cardiólogo) sino de ese corazón que rebosa amor, cariño, atención, comprensión… las 24 horas del día. Porque, ya sonara el teléfono a la hora que fuera, siempre estaba dispuesto a socorrer al enfermo, escuchando su dolencia y dándole la mejor receta posible: Esperanza. Y siendo así, imposible no ser querido, admirado y gratificado con el cariño de sus pacientes. O de los ancianos de la Residencia de Arapiles, o de aquellos cuando colaboró con Cáritas, etc. Por eso no fue un doctor que sobresaliera entre las grandes noticias de la profesión, pero si en aquellas otras que se escriben con el corazón, en el día a día, en esa “biblia de la medicina” que al Señor que hoy le ha abrazado y sentado a su lado, más le gusta: la de los hombres sencillos, humildes, y que han venido a servir y no a ser servidos, como El, despojándose de todo para entregárselo a los demás. 

Así era, a grandes rasgos, el Doctor Garrido, el marido de “Carito, su Piru”. Hoy nos ha dejado un hombre bueno, un marido bueno, un padre bueno, un tío bueno… No me corresponde a mí ensalzar más su figura como “patriarca” de los Garrido, pero si puedo decir, puedo gritar, que quiso a los míos. ¡Joder, cómo y cuánto los quiso! A mis hijos David y Amanda (quiero Roooota) a mi querida prima Nuria (ya estáis juntos en el cielo también) a mi familia y a mí, aunque fuese el que menos lo mereciera. 

Podría recordar tantos momentos al lado del tío Gerardo que no tendría espacio suficiente y las lágrimas no me permitirían seguir escribiendo. Pero no puedo obviar esas navidades en familia, regadas con los mejores vinos con los que él nos obsequiaba junto a los pimientos rellenos de la tía Carol (😭) en esas mesas largas donde mayores, jóvenes y niños nos manifestábamos nuestro cariño, compartiendo historias o los chascarrillos del tío Gerardo que, con su característico acento colombiano, contaba melodiosamente cada año para terminar riéndonos a carcajada abierta. 

Ni tampoco aquellos encuentros fortuitos por la estación de Renfe o por la calle Zamora, camino de casa. Siempre había palabras de atención, de interés, de cuídate “Angelito”, de cómo van las cofradías o el sindicato. 

¡Joder, Gerardo, te has ido más pronto de lo que pensaba! Ahora es fácil decir que nos ha quedado mucho por hablar o por hacer. Y es la puta verdad. No sé si por nuestra culpa o por las circunstancias que otros u otras se empeñaron en que aparecieran sin llamarlas. El caso es que el tiempo ha ido pasando y ya ves, hoy tu niña, la más pequeña, la que todavía me llama primo sin que ya lo sea, me escribe para decirme: “primo, ya se fue papá”. ¿Puede haber una frase más demoledora? 

Hoy me despediré de ti físicamente, pues mis compromisos me impiden acompañarte mañana en tu funeral. Pero ello no me impedirá postrarme a tus pies, llorar tu pérdida, elevar mis oraciones a mi Jesús Despojado e implorar a mi Macarena mucha Esperanza para los tuyos, para tu familia, para tus amigos y para tantas personas que te querían y te queremos. 


No hay duda de que tu ausencia nos va a dejar una profunda huella. 
Pero más fuerte es el amor que nos dejas sembrado 
en cada uno de nuestros corazones para siempre. 

D.E.P. Doctor Garrido. D.E.P. Tío Gerardo.