15 febrero 2010

La Semana Santa de Écija - Martes Santo

Hermandad del Stmo. Cristo de la Expiración, Ntra. Sra. de los Dolores y Ntro. Padre Jesús Nazareno de la Misericordia.


Sede: Iglesia Parroquial de Santiago el Mayor
Año de fundación: 1579
Hermano Mayor: D. Alberto J. Santos Martin.


Los orígenes de esta hermandad se remontan al año 1579, cuando fue aprobada la Regla de la cofradía de disciplina de Nuestra Señora de la Encarnación. Con el paso de los siglos, la hermandad aumentó el número de sus advocaciones y modificó su nombre, permaneciendo siempre establecida en la parroquia de Santiago. La Regla de la hermandad de Nuestra Señora de la Encarnación fue ampliada en 1759 para adaptarse a los nuevos tiempos, titulándose a partir de ese momento Hermandad del Cristo de la Expiración.

De esta forma continuó existiendo la cofradía hasta que, en los primeros años de nuestra centuria, la escasez de recursos económicos hizo que decayera su actividad. Entre 1908 y 1936 no efectuó Estación de Penitencia, celebrando únicamente el septenario de Nuestra Señora de los Dolores; estos cultos llegaron a interrumpirse durante la Guerra Civil. En 1940 se reanudan los cultos, pero no así las procesiones; a partir de 1942 se alzaron voces que proponían la creación de una hermandad que aglutinase a los estudiantes ecijanos en torno al Cristo de la Expiración.

En 1954, a propuesta del párroco de Santiago, se celebró un cabildo general de elecciones para reorganizar la hermandad que no obtuvo el fruto deseado; reiterado de nuevo el intento, en 1962, cristalizó con la creación de una comisión gestora que llevó en Vía Crucis al Cristo de la Expiración, hasta las parroquias de Santa María, San Juan y Santa Cruz, acompañado por más de 500 devotos.

La nueva hermandad de la Expiración inició su Estación de Penitencia en la Semana Santa de 1965 y es la que, con renovadas energías, mantiene vivos aún el mismo fervor y devoción religiosa que, en 1579, unieron a un grupo de ecijanos de la collación de Santiago.


Venerables Imágenes. Reseña artística:

El primer paso representa el misterio del pasaje evangélico de las Negaciones y Lágrimas de San Pedro. La imagen de Jesús Nazareno de la Misericordia es talla de Montes de Oca 1729 (s. XVIII) y procesionaba en 1833 con la Hermandad, reincorporándose nuevamente el 27 de octubre de 1996. La estructura del paso así como su canastilla, construida por el taller ecijano de Antonio Balmaseda Rodríguez e Hijos, y su talla una vez terminado completamente, irá al más puro estilo barroco ecijano, diseño de Rafael Amadeo Rojas. La imagen, la de San Juan Evangelista, obra maestra del mismo autor. Túnica del Nazareno: Túnica en tisú de plata bordada en oro realizada por los talleres ecijanos de Jesús Rosado.







El Santísimo Cristo de la Expiración es obra maestra de Pedro Roldán 1679 (s.XVII). Restaurado en 1991 por José Rodríguez-Rivero Carrera. El paso es obra del ebanista J. Belmonte (1965), tallado por Antonio Martín y relieves con escenas de la Pasión de A. Borrego con policromía de J. Ojeda. Los cuatro Evangelistas son de Rafael Amadeo Rojas. Los faldones y respiraderos bordados sobre terciopelo rojo son diseño de José L. Asencio.










La Imagen de Ntra. Sra. de los Dolores es atribuida a la Roldana del año 1713 y restaurada en 1991 por José Rodríguez-Rivero Carrera. Paso inspirado en el barroco ecijano en metal plateado de Díaz Roncero, y madera en su color de Moreno Anguita. Ráfaga, corazón y media luna en plata de ley de los punzones de Franco (s.XVII) y corona también en plata, al parecer del mismo orfebre. El bordado del manto es de J. Ojeda.









(Texto e imágenes cecidas por Yolanda García García)

11 febrero 2010

Himno al Amor - San Pablo


“Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe.

Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada.

Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad.

El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas.

Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto.

Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí.

En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande todas es el amor”.


(Carta de San Pablo a los Corintios 13, 1-13 )

Dedicado a todas y a todos los que de un modo u otro sintais el amor cercano a vuestro corazón.

09 febrero 2010

ABRAZO SOLIDARIO A LA PLAZA MAYOR DE SALAMANCA

El pasado sábado 6 de Febrero, a las 12:00 de la mañana, la Plaza Mayor de Salamanca fue testigo del mayor "abrazo solidario". Convocados por Manos Unidas, se dieron cita autoridades civiles y eclesiásticas, asociaciones religiosas, grupos juveniles, etc., Cerca de un millar de personas quisieron mostrar su abrazo solidario a los más desfavorecidos, a los necesitados. Entre ellos, estuvieron presentes una delegación de la Hermandad de Penitencia de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Caridad y del Consuelo.

Una Plaza que habla:
- En cada uno de los 88 arcos una palabra.
- En toda la plaza 88 pancartas con una palabra en cada una.
- En cada arco, con cada pancarta, con cada palabra, un grupo mantiene en cada arco la pancarta que previamente ha preparado con la palabra propuesta.

Lado norte:
Son 21 arcos con 21 palabras con las que se describe la situación de las relaciones Norte-Sur, países desarrollados y países aún en desarrollo. Dos mundos a veces opuestos y siempre distantes:

El subdesarrollo, la explotación, la desnutrición, las guerras, el comercio, la injusticia, la deuda, la corrupción, el olvido por parte Norte… provocan y mantienen la miseria, el hambre, la enfermedad, la dependencia, la emigración, la deforestación, la sed, y la inestabilidad… en el Sur.

Lado este:
Con 22 palabras, en sus 22 arcos describe las consecuencias de la situación descrita en el lado norte:

La distancia Norte-Sur: Consumo-hambre, abundancia-deuda, derroche-escasez, obesidad-anemia, basura-miseria, prepotencia-esclavitd, largavida-vidacorta, fabricararmas-comprarar-mas, colegio-analfabetismo, vacunas-malaria, deportivos-descalzos, casa¬chabolo… agranda el muro entre dos partes de la humanidad y es la raíz de muchas injusticias, guerras y muertes.

Lado sur: Son 20 palabras en el lado más corto de la Plaza, con 20 arcos, y hace un juicio de posibilidades y de intenciones para dar respuesta a ese mundo de injusticia y de distancia entre el Sur pobre y el Norte rico:

En las decisiones de los países, de los gobiernos, los políticos, las instituciones y los ciudadanos está la solución al problema de la injusticia, de la pobreza, de la violencia y del hambre en el mundo. ¡Que unamos nuestras manos para acercar el día en el que acabe la miseria, termine la injusticia y desaparezca el hambre!.

Lado oeste:
En 22 arcos, con sus 22 palabras, se proponen las actitudes, acciones, medios y actuaciones para hacer posible el cambio que el mundo necesita tanto en el Norte como en el Sur:

Hay que actuar, en todos los campos y a la vez, en el Norte y en el Sur: la acción política, los cambios comerciales, los gobiernos honestos, los proyectos de desarrollo, el cambio del clima, la paz justa, la acogida a emigrantes, el respeto a los diferentes, la ayuda alimentaria, el consumo responsable, el cambio de vida y la acción solidaria… harán posible un mundo distinto. ¡Vamos a hacerlo juntos!. ¡Une tus manos a todas las manos del mundo!.

En un momento del acto, prácticamente al final, todas las personas, grupos de pancartas y cuantos optaron por sumarse al Abrazo, rodearon los arcos de la Plaza por dentro y mantuvieron por unos momentos así abrazada la Plaza, mientras por la megafonía se recordaba el sentido y el alcance del Abrazo.

Información: http://www.manosunidas.org/web_salamanca/websalamanca.htm

Reportaje Gráfico: Óscar García Rodríguez (Prohibida su reproducción sin permiso del autor)

SEMILLAS de GILBERT KEITH CHESTERTON


Por Florentino Gutiérrez. Vicario General Diócesis de Salamanca

“La Iglesia nos pide que al entrar en ella nos quitemos el sombrero, no la cabeza”. Así se presenta este bohemio inglés, novelista, apologeta, ensayista, poeta y converso. Estas son algunas de sus palabras que hoy hacen reflexionar al mundo:


1 – Sobre la alegría: “Se dice que el paganismo es la religión de la alegría y el cristianismo la religión del dolor, pero igual de fácil es probar la proposición inversa. Cuando el pagano contempla el verdadero corazón del mundo, se queda helado. Más allá de los dioses, que son simplemente despóticos, está el Hades, el reino de la misma muerte (…) La alegría, que era la pequeña publicidad del pagano, se convierte en el gigantesco secreto del cristianismo. Y, al cerrar este volumen caótico, abro de nuevo el libro breve y asombroso de donde ha brotado todo el cristianismo, y la convicción me deslumbra. La tremenda imagen que alienta en las frases del Evangelio se alza – en esto y en todo – más allá de todos los sabios tenidos por mayores”.

2 – Sobre la fe: “Al que dice que la fe ha brotado del salvajismo y la ignorancia, hay que contestarle que no: que nació de la civilización mediterránea, en la plena germinación del gran Imperio romano. Cierto que después su hundió el barco, pero no es menos cierto y asombroso que volvió a resurgir recién pintado y deslumbrante, siempre con la cruz en lo alto. Y éste es el asombro de la religión: haber transformado un barco hundido en un submarino. Bajo el peso de las aguas, el arca sobrevivió. Tras el incendio y bajo los escombros de las dinastías y los clanes, nos alzamos para acordarnos de Roma (…) La Iglesia cristiana era el último aliento de la vieja sociedad y el primer aliento de la nueva. Congregó a los pueblos que olvidaban ya cómo se levantan los arcos, y les enseñó a construir el arco gótico. En una palabra, lo que se dice de la Iglesia es lo más falso que de ella puede decirse. ¿Cómo afirmar que la Iglesia quiere hacernos retroceder hasta las edades oscuras, cuando a la Iglesia debemos el haber podido salir de ellas?”.

3 – Sobre la Iglesia católica: “No existe ninguna otra institución estable e inteligente que haya meditado sobre el sentido de la vida durante dos mil años. Su experiencia abarca casi todas las experiencias, y en particular casi todos los errores. El resultado es un plano en el que están claramente señalados los callejones sin salida y los caminos equivocados, esos caminos que el mejor testimonio posible ha demostrado que no valen la pena, el testimonio de aquellos que los han recorrido antes (…) Además, la Iglesia defiende dogmáticamente de la mandad de sus peores enemigos, esos monstruos horribles, devoradores y viejos que son los antiguos errores”.

4 – Sobre la fortaleza de la Iglesia: “No me cabe en la cabeza cómo una torre tan frágil podría permanecer tanto tiempo en pie sin un fundamento firma. Y, menos aún, cómo pudo convertirse, cómo se convirtió de hecho en el hogar del hombre. La mente católica es la única que permanece intacta frente a la desintegración del mundo. Si fuera un error, no hubiera podido durar más que un día. Si se tratara de un mero éxtasis, no podría aguantar más de una hora. Sin embargo, ha aguantado dos mil años, y el mundo, a su sombra, se ha hecho más lúcido, más equilibrado, más razonable en sus esperanzas, más sano en sus instintos, más gracioso y alegre ante el destino y la muerte, que todo el mundo que no se acoge a ella. Pues fue el alma del cristianismo lo que emanó del increíble Cristo, y el alma del cristianismo era sentido común”.
El autor de “El hombre eterno” murió en 1936 y nos dejó un serio aviso: “Cuando se deja de creer en Dios, se termina creyendo en cualquier cosa”.