10 diciembre 2009

Visita a la Hermandad del Gran Poder - Sevilla Noviembre 2009

La mañana del domingo 22 comenzó con la segunda de las visitas programadas por la Hermandad de Jesús Despojado de Salamanca. El Señor de Sevilla, Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, nos esperaba en San Lorenzo.
A través de mi hermano y amigo Antonio Vargas concertamos esta visita que se inició, como no podía ser de otra manera, postrándonos ante el Señor. No fueron pocas nuestras oraciones, peticiones y gratitudes por todo lo que nos da cada día. Emotivo fue pasar junto a El y besar su talón, tantas y tantas veces besado por quién sabe cuantas almas necesitadas de su “gran poder”. Oraciones dedicadas también a María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, que desde su instancia nos observaba con humildad a cada uno de nosotros. Siempre presto y dispuesto, nos esperaba Dani, miembro de la hermandad, conocedor en profundidad de la historia de la misma, quien desde la propia puerta de la Basílica hasta la casa de hermandad nos fue poniendo al día sobre diferentes pasajes que han acontecido en la corporación de San Lorenzo.
   
Una vez allí, en lo que conocemos como el “Tesoro de la Hermandad”, pudimos ver con que gusto y elegancia están recogidos los principales enseres y ornamentos de la cofradía – como solo lo hace la hermandad del Gran Poder –
Desde el inédito paso del Señor al palio de la Virgen, pasando por las vitrinas con túnicas y sayas, banderas, varas, libros, etc., fuimos haciendo el recorrido por la sala mientras escuchábamos con atención las explicaciones.
Entre cariño y admiración, concluyó la visita con un intercambio de recuerdos. Un cuadro del Señor del Gran Poder forma ya parte del patrimonio de la hermandad salmantina.
(Fotografías cecidas por Gabriel Alonso García - Galongar)

08 diciembre 2009

Visita a la Hermandad de la Macarena - Noviembre 2009

Continuando con la excursión al Rocío y a Sevilla, la tarde del sábado 21 de noviembre teníamos cita obligatoria con la hermandad, mi hermandad, de la Esperanza Macarena.

Tras disfrutar de un almuerzo de hermandad, que diría mi hermano y siempre admirado Antonio Vargas y a la que se sumó alguien que sin duda va a formar parte de la historia de la hermandad de Jesús Despojado de Salamanca con letras mayúsculas, Francisco Romero Zafra (escultor-imaginero encargado de la realización de Nuestras Imágenes Titulares) nos dirigimos a la Basílica de la Señora de Sevilla.







Tal y como teníamos programado, a las 7:00 de la tarde nos estaban esperando para que visitásemos el nuevo museo de la hermandad. No cabe duda de que el trabajo de estos últimos meses y la espera por su conclusión han merecido la pena.





Pudimos contemplar la riqueza y simbología de los enseres de la hermandad de San Gil, exquisitamente instalados en amplias vitrinas, con sus leyendas informativas correspondientes, de fácil accesibilidad y con la impronta macarena adaptada a la realidad de un museo del siglo XXI.















La presencia de los tres pasos que posee la hermandad, los diferentes mantos, túnicas o sayas, coronas o potencias, varas y estandartes, etc. fueron admirados por cuantos tuvimos la suerte de pasear por entre tantos años de historia, de vida y de trabajo de esta hermandad.






A la conclusión de la visita al Museo, y a los pies de la Esperanza Macarena, fuimos recibidos por D. Juan Ruiz Cárdenas, hermano mayor de la Macarena, en un acto cargado de cariño y emoción, pues se concitaron circunstancias tales como que era la última visita que celebraba una hermandad en su mandato, pues al día siguiente tendría lugar la votación para elegir a un nuevo hermano mayor. Así mismo, de sobra es conocida la amistad que me une con Juan Ruiz, amistad fraguada a lo largo de los años de mi pertenencia a la hermandad macarena.

El punto final de la visita lo puso la entrega de un recuerdo por nuestra parte y una foto de grupo presidida por la Esperanza Macarena, quien sin duda recogió todas nuestras oraciones y plegarias. (Gracias a Esperanza Macarena Fajardo por sus gestiones).






(Fotografías pertenecientes a Gabriel Alonso García - gracias GALONGAR - y Ángel Hernández Torres)